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LOS RETOS DE LA SANIDAD EN CUBA

LOS RETOS DE LA SANIDAD EN CUBA
18-02-2011.
Elías Amor Bravo
Economista ULC
(www.miscelaneasdecuba.net).- Ya sabíamos que el castrismo siempre
utiliza la propaganda y la demagogia como instrumento cada vez que se
acumulan errores, ineficiencias y torpezas en la dirección del país,
pero esta vez ya han alcanzado tal nivel que va a ser difícil superarlo.
Me refiero a un artículo que se ha publicado en Granma con el título,
ciertamente sorprendente, “¿Cuanto tendría usted que pagar por servicios
médicos?” y sobre cuyo contenido me propongo aportar algunas reflexiones.
Vaya por delante que, como economista, no tengo claro cómo se puede
realiza el análisis de los costos de la salud pública cubana, sobre todo
cuanto no existe una referencia privada a la que poder contrastar los
cálculos, ciertamente sorprendentes, que se hacen por los expertos.
Cierto es que los sistemas públicos de prestación de servicios
sanitarios, como en España, han realizado este tipo de cálculos para
informar a los usuarios del coste del servicio. Pero en España, como en
la mayor parte de los países del mundo, la sanidad pública, de alta
calidad y universal en sus prestaciones, compite directamente con una
sanidad privada que tiene como modelo y referencia la colaboración con
el sector público, lo que permite realizar este tipo de análisis de
coste de oportunidad. En Cuba, donde la actividad médica privada no
existe, y mucho me temo que en los “Lineamientos” no hay referencia
alguna a ello, cualquier contraste de costes plantea numerosas dificultades.
Una simple selección de costos de los servicios de salud y procederes
médicos, haciendo la convertibilidad a pesos cubanos de los gastos en
divisas (un CUC igual a $25), ofrece unos cálculos que sorprenden, pero
en el fondo, lo que esconden es el manejo y manipulación de la opinión
pública. Pero, ¿de verdad nos podemos creer que con el nivel de salarios
que cobran los médicos cubanos, la capitalización de las inversiones, el
coste del capital o de las instalaciones, se puede llegar a concluir que
un examen de Rayos X a un paciente cuesta $195, o que son $473 lo que
corresponde a un Ultrasonido y $1.269 por una Tomografía Axial
Computarizada? Incluso, hasta han calculado lo que cuestan un parto
fisiológico, $900 y a $1.730 cuando se realiza mediante cesárea.
La gama de precios cubre igualmente los costes de las intervenciones
quirúrgicas en Oftalmología, por ejemplo, una catarata supone $1.600 en
la de pterigion (carnosidad en los ojos), $940, y en la de miopía $2.200.
En el campo de los trasplantes, uno de médula ósea son $96.100; córnea,
$25.800; de riñón, $110.000; de hígado, 127.600.; de corazón, $163.000.
Y continúan los precios, una consulta en una Clínica Estomatológica
tiene un gasto de $60 en un Policlínico, $53 en un Clínico-Quirúrgico,
$75; en un Hospital Pediátrico, $77.
Hasta han obtenido los costes de los ingresos, cada plaza-día en una
Casa de Abuelo, cuando es semi interno, representan $84 y en los
internos $320; en un Hogar de Impedidos Físicos y Mentales, $325. En un
Hospital Clínico-Quirúrgico el ingreso día-paciente es de $330, en un
Pediátrico $348, y en un Instituto de Investigación $460.
Ciertamente, una sorpresa. Estamos hablando de algunos precios que en
Madrid o Barcelona parecen caros a simple vista, por ejemplo, las
operaciones de miopía, que están tan de moda en las clínicas de
estética. El artículo de Granma lanza la propaganda abiertamente: “lo
apuntado a modo de ejemplo indica los incontables beneficios que reciben
nuestros ciudadanos solo por concepto de atención médica y
estomatológica, lo que contribuye a una gran seguridad individual y
familiar nacida con el triunfo de la Revolución en 1959 como garantía
para la salud en el ámbito preventivo, curativo y de rehabilitación”.
Bueno, pues tenemos que decir que nada de todo esto es correcto.
Ya hemos mostrado que no tiene por qué existir una salud pública única
en un país para que ésta se preste con niveles de calidad y
universalidad. El modelo más adecuado es combinar lo privado y lo
público, porque de ese modo, la competencia no sólo favorece la elección
por parte de los ciudadanos, sino que, a la sombra de este sector, se
desarrolla un importante volumen de empresas y de actividades económicas
que generan empleos y crecimiento económico.
Además, ¿de dónde cabe concluir que estas cifras mostradas son reales e
incluso, coinciden con los costes que cabe esperar de la prestación de
los servicios? Una sanidad pública en régimen de monopolio, no garantiza
en absoluto que los recursos destinados, que no conviene olvidar
proceden del trabajo de todos los ciudadanos que aportan su
productividad para la obtención de los mismos, sea más eficiente. Por el
contrario, el monopolio como forma de mercado generalmente presta
niveles de servicio inferiores a los que serían deseables en una
situación normal de competencia y lo que es peor, a costes (y precios)
más elevados. La experiencia observada en la realidad no admite
cuestionamiento.
Allí donde florece la competencia empresarial privada y pública, los
precios descienden, la provisión de bienes y servicios aumenta en
calidad y cantidad y los ciudadanos por ello obtienen un mayor
beneficio. Esta es una de las reglas básicas del funcionamiento de los
mercados libres, precisamente los que el castrismo abolió como principio
ideológico desde sus comienzos.
En Cuba, donde sobran médicos y por ello se exportan a cambio de
petróleo, es ineficiente destinar recursos a más y más profesionales
porque desde hace décadas, esa acumulación e buenos profesionales, que
han mostrado su valía en todos los países en los que se han visto
obligados a desarrollar su actividad, eran tantos dentro de la Isla, que
el valor de su trabajo se movía en esos niveles salariales de 12-15
dólares al mes.
Por lo tanto, si es ineficiente la política de generar médicos, que ha
llevado a Cuba a tener la tasa de médicos por habitante más elevada del
mundo, uno de los denominados “logros” de la revolución, más ineficiente
es aún aumentar sin control alguno las inversiones en el sector, sin
tener en cuenta la demanda, su comportamiento previsible y sus
necesidades reales. Rara vez el monopolio se preocupa por estas
cuestiones. Tal vez por ello, no me extraña que para las autoridades
sanitarias estos “precios” de los servicios médicos se utilicen más para
“reflejar el nivel de actividad alcanzado, el grado de eficiencia con
que se utilizan los fondos financieros y la óptima utilización de los
recursos materiales consumidos y aplicados a la actividad en un periodo
económico determinado”. En fin, más y más burocracia y cada vez, menos
productividad.
Si el sistema sanitario castrista realmente quiere prestar atención a
los costos reales del servicio, la solución no consiste sólo en
erradicar problemas contables o eliminar plantillas “infladas”, evitar
lo que ellos denominan el “uso irracional” de los medios (tal vez porque
alguien les ha acostumbrado a que sea así) o de los medicamentos por la
población. Hay una solución práctica que es la liberalización del sector.
Recomiendo que vayan teniendo en cuenta estas cuestiones. ¿Por qué los
médicos cubanos de cualquier especialidad no se pueden establecer por
cuenta propia y prestar sus servicios a la población a cambio de un
precio? ¿Por qué no se permite a las cooperativas de servicios impulsar
establecimientos sanitarios propios? ¿Por qué no se autoriza la entrada
de capital privado extranjero en este sector que permita aumentar el
valor de la investigación médica y científica que se hace en Cuba, por
cierto de alta calidad, a pesar de las restricciones económicas del
gobierno comunista? La competencia es la vía para la eficiencia y la
mejora de la calidad de los servicios. En Cuba hace falta.
Por supuesto que nada de esto se prevé en los “Lineamientos”. Es más
fácil mantener una población esclava y calcular costes ficticios que
llaman poderosamente la atención. ¿Es que tal vez ya incorporan el nivel
de beneficios? Entonces esa visión de la sanidad como “principio sagrado
y esencia misma de la Revolución” se puede ver comprometida.
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/article.asp?artID=31301

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