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Jeovany Jiménez Vega: hambre por justicia

M?dicos Cubanos

Jeovany Jim?nez Vega: hambre por justicia

Una sociedad sin periodismo libre se asemeja a un organismo vivo sin
sistema inmune, susceptible a sucumbir ante la m?s m?nima agresi?n del
medio circundante

Isbel Alba, Montreal | 05/04/2012 11:05 am

En cuanto alguien comprende que obedecer leyes injustas es contrario a
su dignidad de hombre, ninguna tiran?a puede dominarle.
Mahatma Gandhi

El pasado domingo, en horas de la noche, Jeovany Jim?nez Vega —el m?dico
de Artemisa que desde el 5 de marzo manten?a una huelga de hambre
exigiendo, entre otras, que le fuese devuelto el permiso para ejercer en
Cuba—, anunci? a trav?s de su cuenta de Twitter (@DrJVega) que hab?a
abandonado oficialmente el ayuno despu?s de haber recibido la resoluci?n
ministerial No. 185 que lo rehabilita en el ejercicio de la medicina en
la Isla.

Gracias a Internet, en pocos minutos la noticia se esparci? por el ?ter
burlando las barreras f?sicas y otros controles impuestos por las
autoridades en Cuba. Una amiga y colaboradora de nuestra red ciudadana
me transmiti? la buena nueva. En medio de mi alegr?a solo atin? a llamar
a mi primo Mario —artemise?o, como el Dr. Jim?nez Vega y antiguo
compa?ero suyo de clases en la escuela de Medicina, que hoy vive en Miami—.

D?as atr?s, movido por la angustia que le provocaba saber a su colega en
ese trance, mi primo hab?a recurrido a m? para que lo iniciara en la
utilizaci?n de las redes sociales. Me pareci? extra?o, pues es una
persona muy ocupada y apenas utiliza el correo electr?nico. Sin embargo,
se mantuvo firme: escribi? un documento de base y quer?a que lo ayudase
a "hacer algo, a correr la voz" para ayudar a salvar a su amigo. Las
redes sociales eran la herramienta ideal, de hecho, la ?nica que ten?a a
su alcance para actuar. Ese fue el detonante para lanzar en Facebook el
grupo de "Solidaridad con los m?dicos Jeovany Jim?nez Vega y Rodolfo
Mart?nez Vigoa". Desde su creaci?n, cientos de personas han dejado all?
sus comentarios y palabras de apoyo, en especial para Jeovany, quien
atravesaba tan duro momento.

Minutos despu?s llam? a Artemisa. El Dr. Jim?nez Vega —a quien no
conozco personalmente— me respondi? de buen ?nimo. Estaba al tanto de
nuestras acciones. Agradeci? a todos las muestras de solidaridad y el
inter?s demostrado. Aprovech? la ocasi?n para indagar un poco m?s sobre
los acontecimientos recientes. Le pregunt? si ser?a indemnizado y si le
hab?an pedido disculpas. Me confirm? que tanto a ?l como a su colega, el
Dr. Mart?nez Vigoa, les rembolsar?n el salario que dejaron de pagarles
durante todos los a?os que estuvieron sancionados. Los oficiales del
Ministerio de Salud P?blica de Cuba (MINSAP) que lo visitaron le
expresaron sus disculpas y reconocieron su error. Tambi?n le comunicaron
que podr? terminar su especialidad.

Una recapitulaci?n pertinente

Retomemos los hechos. Rodolfo Mart?nez Vigoa y Jeovany Jim?nez Vega: dos
m?dicos cubanos de la provincia de Artemisa hab?an sido sancionados por
el MINSAP en 2006 y por a?os se vieron imposibilitados para practicar la
medicina. La severa sanci?n no tuvo como ra?z una violaci?n de la ?tica
m?dica ni nada semejante, sino la reivindicaci?n de sus derechos laborales.

En junio de 2005 ambos galenos firmaron una carta —sin matices pol?ticos
o alusiones al Gobierno— que hab?a sido respaldada por otros 298
trabajadores del sector de la salud. En ella protestaban por el rid?culo
aumento salarial (48 pesos, unos 2 USD) que por aquel entonces hab?an
recibido los diferentes profesionales y especialistas de la salud. Esto
provoc? que fueran sancionados con la expulsi?n del centro de trabajo y
su inhabilitaci?n como m?dicos. En el caso de Jeovany, a estas medidas
se sumaba su separaci?n de las filas del Partido Comunista de Cuba (PCC)
y la imposibilidad de terminar la especialidad.

Lo que llama la atenci?n en este caso es que no se trataba de un
opositor. ?C?mo puede haberle hecho algo as? a un militante del PCC, una
persona que estaba convencida de que la cr?tica constructiva era la
mejor v?a para mejorar el socialismo cubano del siglo XXI? Luego, ?por
qu? ning?n medio de comunicaci?n se hizo eco de las muchas gestiones
emprendidas por el Dr. Jim?nez Vega para apelar por la revocaci?n de tan
absurdo castigo?

Una sociedad sin periodismo libre se asemeja a un organismo vivo sin
sistema inmune, susceptible a sucumbir ante la m?s m?nima agresi?n del
medio circundante. Esto explica el pavor del Gobierno cubano ante una
carta que solo ped?a un aumento de salario. Pero llevemos el an?lisis un
poco m?s lejos. ?Por qu? result? tan delicado este caso para el MINSAP?

En su ?ltimo n?mero, The Economist dedic? un reporte especial a Cuba en
el que se menciona que una de las soluciones m?s socorridas del Gobierno
cubano para mantenerse a flote despu?s del per?odo especial ha sido
"cambiar los servicios profesionales de 20.000 m?dicos cubanos,
instructores de deporte y consejeros en seguridad por petr?leo barato
que le suministra Hugo Ch?vez" (Special Report, March 24th-30th, p. 4).
S?, como lo leen, estos profesionales cubanos constituyen un
important?simo rengl?n de la econom?a.

Las dictaduras cuidan mucho las apariencias, por eso adoran evocar
estad?sticas, para deslumbrar a los incautos[1]. Conociendo la historia
del "injusto bloqueo norteamericano", conmueve leer que nuestros galenos
han participado en misiones humanitarias con el contingente Henry Reeve
en numerosos pa?ses pobres, pues suelen ser de los primeros en responder
en situaciones de desastre. Pero esta no es m?s que la fachada de bondad
del Gobierno cubano.

Para nadie que conozca la realidad es un secreto que los trabajadores de
la salud en Cuba llevan la peor carga sobre sus espaldas. Y que conste
que no es solo por el nivel de responsabilidad que se les exige, ni por
las limitaciones materiales que afrontan en el ejercicio de su profesi?n
diariamente, ni siquiera por los m?seros salarios que reciben. La
educaci?n "gratis" en Cuba tiene una cara oculta: termina cost?ndoles su
libertad, pues para ellos resulta casi imposible abandonar el pa?s.

Por dem?s, cuando participan en misiones en el exterior no son
remunerados con equidad, sus movimientos son estrictamente controlados,
y si se les ocurre desertar, las medidas punitivas que caen sobre ellos
y sus familiares pueden tener car?cter vitalicio.

As? las cosas, la situaci?n de indefensi?n perenne en que se encuentran
los profesionales de la salud en Cuba nos remite una y otra vez al
r?gimen esclavista.

He aqu? la causa real de la abusiva medida impuesta a los m?dicos
Rodolfo Mart?nez Vigoa y Jeovany Jim?nez Vega. Indudablemente, era
cuesti?n de dar un escarmiento a todos los trabajadores del sector de la
salud p?blica.

La solidaridad como escudo, el civismo como arma

La historia de este joven galeno tiene sesgos de pesadilla. Jeovany fue
de un extremo al otro en el espectro social: pas? de ser miembro del PCC
a ser tachado de disidente y mercenario. Porque en Cuba no existen los
t?rminos medios: o se est? con el sistema o eres parte de la oposici?n.
Aquello a lo que le hab?a dedicado los mejores a?os de su vida de
repente lo condenaba, lo exclu?a y hab?a terminado por convertirlo en un
paria.

Si analizamos su caso detenidamente, nos damos cuenta de que Jim?nez
Vega sigui? un camino similar al del joven Eli?cer ?vila —quien a?os
atr?s hab?a osado cuestionar al presidente de la Asamblea Nacional,
Ricardo Alarc?n, en p?blico haci?ndolo quedar en rid?culo; esto le cost?
su carrera universitaria—. A semejanza de Eli?cer, Jeovany se fue
liberando internamente hasta encontrar su propia voz.

Ante la negativa de los medios oficiales de hacerse eco de sus demandas,
la ?nica v?a posible fue la de recurrir a la blogosfera alternativa. Por
eso abri? su propio blog, Ciudadano Cero —que forma parte de la
plataforma Voces Cubanas, donde se re?nen los blogs de muchos de los
comunicadores que se han formado en la Academia blogger que dirige Yoani
S?nchez—.

A trav?s de su bit?cora, Jeovany fue documentando minuciosamente su
caso, narr? los abusos de los que fue v?ctima, el desprecio y la sorna
de los empleados p?blicos con los que tuvo que lidiar durante seis
largos a?os. Fue ilustrando en la barbarie cotidiana de ese r?gimen que
justifica acciones prepotentes y soberbias como la absurda sanci?n que
le hab?an impuesto.

El combate era desigual, pero su obstinaci?n fue m?s fuerte.
Desesperado, acudi? a su ?ltimo recurso y decidi? tomar su propio cuerpo
como plaza c?vica someti?ndose a una huelga de hambre de 27 d?as que
parecieron interminables.

Pero la respuesta oficial segu?a demorando. Mientras la blogosfera
alternativa y las redes sociales multiplicaban cada uno de sus gritos
virtuales, los medios oficiales segu?an haciendo mutis. Sin embargo, la
noticia de su lucha hab?a corrido de boca en boca, la gente admiraba su
osad?a y el descontento era general. Incluso, lleg? a decirse que nadie
sab?a lo que pod?a suceder si el muchacho llegaba a fallecer.

La red de solidaridad que se fue tejiendo alrededor del galeno sumaba no
solo a los blogueros de Voces cubanas, sino tambi?n al padre y los
feligreses de la iglesia de Guanajay, las hermanas Escolapias, el
espacio de debate ciudadano Estado de SATS, el personal del hospital
donde lo atend?an, as? como periodistas y activistas del exterior que
comenzaban a mover su caso a otros niveles para sensibilizar a la
opini?n p?blica internacional. La situaci?n era insostenible.

A pesar de la tozudez del Ministro, el d?a 25 de su huelga una
delegaci?n oficial lo visit? en el hospital de Artemisa donde poco antes
hab?a sido ingresado. Prometieron darle una respuesta oficial: su caso
estaba siendo estudiado. Jeovany comenz? a ingerir l?quidos. En menos de
24 horas supimos que desde esa misma noche la resoluci?n ministerial que
le reintegraba a ambos m?dicos el derecho a ejercer ya hab?a sido firmada.

A lo largo de los ?ltimos d?as he le?do muchos comentarios en las redes
sobre este caso. La mayor parte de ellos elogia la perseverancia de
Jeovany; otros pocos le critican su posici?n y le echan en cara que se
conforme con migajas.

En mi opini?n, este caso es extremadamente relevante porque nos muestra
una v?a alternativa para solucionar los problemas dentro de la Cuba de
hoy. Nos ense?a que la solidaridad humana todo lo puede, que no hay
acci?n peque?a y que no hay por qu? callar ni someterse ante los abusos,
aun cuando est?n acu?ados oficialmente.

Sobran ejemplos de las causas que se han ganado uniendo voluntades,
recurriendo a la denuncia: desde el caso de P?nfilo, hasta la liberaci?n
de los prisioneros de la Primavera Negra. Ahora se suma la victoria de
estos galenos, dos ciudadanos que han logrado que un ministro se
retracte. Y eso es lo que cuenta, esa es la experiencia que debemos
atesorar.

Porque al igual que en los casos anteriores, esta no fue solo la lucha
de un m?dico por amor a su profesi?n, sino tambi?n la de muchos seres
humanos que abiertamente le manifestaron su empat?a, movidos por el
respeto que inspiran acciones tan dignas. Y esa porf?a, esa forma de
cerrar filas alrededor de una causa —sin tener en cuenta credos ni
pasados individuales—, siempre en pro del objetivo com?n, fue lo que
hizo posible que Jeovany alcanzase su cometido.

Gota a gota se hace un oc?ano. Esperemos que cada d?a sean m?s los que
despierten y se unan a aquellos que no se resignan a callar. Porque nada
resulta m?s atroz que el silencio de la gente buena ante una injusticia.

[1] Total de trabajadores de la salud: 447.023, un 13,2 % del total de
trabajadores del pa?s, con 1 enfermera cada 126 habitantes, 1 m?dico
cada 159 habitantes, 1 estomat?logo por cada 1.066 habitantes. Fuente:
Wikipedia, curiosamente actualizado el 12/03/2012; consultado 4/04/2012.
(Nota: agradezco al Dr. Mario L. N??ez algunas ideas aportadas a este
art?culo)

http://www.cubaencuentro.com/cuba/articulos/jeovany-jimenez-vega-hambre-por-justicia-275594

[source: http://saludcuba.blogspot.com/2012/04/jeovany-jimenez-vega-hambre-por.html]

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