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Daily Archives: October 7, 2016

Riesgos y beneficios de la cesárea

Hoy existe una preocupación en Cuba, y no solo en nuestro país, sino en el mundo desarrollado, por el incremento de las tasas de la más antigua y moderna de las operaciones: la cesárea. Continue reading

Servicios médicos preparados para situaciones de desastres

serviciois-medicosCon una experiencia acumulada en situaciones de desastres anteriores, dentro y fuera de Cuba, los servicios médicos en Las Tunas reorganizaron su sistema de trabajo para mantener el funcionamiento de las instituciones hospitalarias, protegerlas de los efectos del huracán y atender a las personas ubicadas en los centros de evacuación.

En cada una de las fases se asumieron las acciones previstas en los planes de enfrentamiento con una primera prioridad, proteger la vida de las personas, para lo cual se aseguraron los recursos humanos y materiales necesarios. Al mismo tiempo se adoptaron medidas de protección en las instituciones, dijo a 26 Luis Manuel Pérez Concepción, director provincial de Salud.

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Esteroides “a lo cubano”, la muerte en el gimnasio

Esteroides "a lo cubano", la muerte en el gimnasio
Enfermedades crónicas y miembros amputados, los efectos secundarios de
una práctica que se ha hecho común en la Isla
Viernes, octubre 7, 2016 | Orlando González

MAYABEQUE, Cuba.- Con solo 20 años de edad, Denis Oliva padece de
presión arterial alta. Es el precio que paga por haberse dedicado,
durante mucho tiempo, a meter en su cuerpo el primer químico que le
recomendasen para mejorar sus resultados levantando pesas en el
gimnasio. El culto al bodybuilding, que se extiende entre la juventud de
la Isla junto a su aderezo más usual, los esteroides, lo "enganchó".

"Comencé usando la ciproheptadina (antialérgico), pero esto solo me daba
mucho apetito y mucho sueño; aunque logré aumentar un poco de peso no
conseguía aumentar la fuerza o la resistencia, por lo que comencé a
inyectarme testosterona que compraba sobornando a las farmacéuticas",
relata Denis, que comparte apellido con Sergio Oliva, el único cubano
que ostentó alguna vez el título de Mister Olympia, el más famoso en el
mundo del fisicolulturismo a nivel internacional.

"Luego consumí dexametasona y nerobol", continúa el joven. "En ese
momento ya era como un adicto a las drogas y lo único que me importaba
era lucir mis músculos y andar en camiseta para que todos me respetaran.
Hoy, tres años después, me di cuenta que lo único que conseguí fue
enfermarme".

Según la Dirección Provincial de Salud Pública de la provincia
Mayabeque, en lo que va de año se han reportado más de 60 casos de
jóvenes que debutan con hipertensión arterial, así como con problemas
hepáticos y renales. Otros ocho pacientes de edades comprendidas entre
17 y 21 años fueron remitidos al Hospital Fructuoso Rodríguez, en el
Vedado habanero, presentando infecciones intramusculares severas,
provocadas por inyecciones de diferentes tipos de aceites, incluyendo de
cocina.

La causa fundamental de todas estas afecciones es el dopaje "a lo
cubano" o "criollo", como lo llamaron algunos jóvenes amantes del
fisiculturismo en el municipio San José de las Lajas que fueron
entrevistados para este reportaje. En sus métodos de entrenamiento se
incluyen dosis de sustancias como la testosterona en inyección,
insulina, dexametasona, propranolol y nerobol.

"Presumir de un buen físico en Cuba tiene a veces un elevado costo para
la salud. Muchos jóvenes, cuando comienzan a asistir a los gimnasios
consumen todo tipo de sustancias y medicamentos para obtener resultados
en un corto plazo. La vigorexia (obsesión por el físico) es un problema
tan serio como la anorexia (pérdida autoinducida de peso)", comenta
Ricardo González, médico deportivo que radica en el municipio San José.

Agrega el especialista que "el doping y el abuso de esteroides
anabolizantes y medicamentos han causado y están causando grandes
trastornos en la salud de los jóvenes en Cuba. Problemas de presión
arterial y otros, son algunos de los efectos secundarios que están
padeciendo hoy muchos que en algún momento de sus vidas pasaron por
gimnasios y usaron estos métodos nocivos".

Bárbaro Espinosa, entrenador personal y dueño de un gimnasio particular
en la provincia Mayabeque, añade que "muchas veces por desconocimiento,
otras porque un compañero se lo sugirió, y en algunas ocasiones porque
los propios entrenadores personales también indicaron este tipo de
sustancias para obtener resultados a corto plazo".

"En los meses de verano la matrícula aumenta siempre. Todos quieren
ponerse en forma lo más rápido posible para lucir bien en la playa. En
este período es donde más se observan los jóvenes usando el doping",
detalla Espinosa.

"Pero lo real es que esto donde más sucede es en los gimnasios
particulares", agrega. "En mi gimnasio (el dopaje) está prohibido y
personalmente velo porque esto no suceda".

Sin embargo, tampoco nada asegura que dicha supervisión se lleve a cabo
en los gimnasios estatales pertenecientes al Instituto Nacional de
Deportes Educación Física y Recreación (INDER). Y en todo caso este tipo
de centros escasea cada vez más, perdidos entre el abandono y el
vandalismo, porque en Cuba ni siquiera se reconoce el fisicoculturismo
como deporte.

El precio de suscripción en un gimnasio particular varía entre cuatro y
diez dólares mensuales, dependiendo, entre otros aspectos, de los
servicios brindados. A su vez, el salario promedio en Cuba es de
alrededor de 25 dólares.

Los sitios para "mechar" ―el verbo con el que los cubanos designan hacer
bodybulding― también funcionan como centros del mercado negro para
adquirir todo tipo de esteroides. "Ya la testosterona es como la droga,
muy adictiva y a veces escasa. En los mismos gimnasios tiene un valor de
2 CUC (o dólares) el ámpula", narró para CubaNet Suset Jiménez, una
joven que asiste diariamente a uno de estos locales en Mayabeque.

"Sé que puede ser dañino para mi salud", reconoce Suset, quien prefiere
hacer ejercicios "de forma natural y sin usar esteroides".

La muchacha revela además que "no solo los hombres usan estos
medicamentos. He visto aquí a muchas mujeres inyectarse con hormonas y
con aceites. Hay algunas que hacen cualquier cosa para tener un cuerpazo
y así poder salir para La Habana a luchar (prostituirse)".

La doctora Alina González, especialista en cirugía general del Hospital
Nacional, habla de los resultados potencialmente nocivos para la salud
de los medicamentos usados por los jóvenes para lograr la hipertrofia
muscular.

"Algunos efectos negativos de usar la testosterona para el
fisiculturismo son el aumento de neoplasias, accidentes
cardiovasculares, disfunciones hepáticas, alteraciones en los niveles de
colesterol, trastornos renales e hídricos (retención de líquidos) e
infertilidad", advierte la especialista.

Por ejemplo, "el nerobol ocasiona gastroenteritis, nauseas, diarrea,
anorexia, estreñimiento e irritabilidad vesical. Las inyecciones con
algunos tipos de aceites (incluyendo aceite común de cocina) también han
provocado graves daños y muchos jóvenes han quedado lisiados e incluso
con miembros amputados".

Cómo evitar que quienes practican el fisicoculturismo recreativo
utilicen estos químicos resulta un asunto complicado, para el que
solamente parece funcionar una labor proactiva.

"Las infecciones por alojamiento de aceites en los músculos son
bastantes frecuentes en el hospital donde radico", asegura la doctora
González. "Pienso que se deberían realizar campañas para educar a los
jóvenes en este aspecto y evitar que esto siga pasando".

En tanto, según los "mechadores" que prefieren hacerlo sin atajos, para
lograr un cuerpo escultural y masivo se precisan ingredientes como
comida sana y abundante en proteínas, descansos prolongados y
entrenamientos intensos que sigan un plan fijo, bien diseñado y
progresivo. Con todas esas condiciones, lo más difícil luego es
conservar la paciencia para ver resultados. En resumen, mucho sudor y
horas en el gimnasio.

Pero las dietas balanceadas, los suplementos de proteínas y los
compuestos vitamínicos en Cuba son difíciles de conseguir. El
traicionero "doping a lo cubano", empleando todo tipo de métodos y
sustancias peligrosas para la salud, se ha vuelto la vía más fácil para
conseguir el físico deseado en una sociedad que se ve atraída hacia la
imagen exterior y el culto al cuerpo.

Source: Esteroides "a lo cubano", la muerte en el gimnasio | Cubanet -
https://www.cubanet.org/destacados/esteroides-a-lo-cubano-la-muerte-en-el-gimnasio/ Continue reading

Farmacias habaneras – los estantes vacíos

Farmacias habaneras: los estantes vacíos
El sector más golpeado es el de los ancianos
Viernes, octubre 7, 2016 | Osniel Carmona Breijo

LA HABANA, Cuba.- Las farmacias habaneras atraviesan una crisis de
abastecimiento, con un grupo de más de noventa medicamentos declarados
en falta durante los últimos tres meses, según indican administrativos y
otros trabajadores del sector que fueron consultados.

Marlene Izquierdo Agudo, Jefa de Almacén de una farmacia en el municipio
10 de Octubre, comunicó que la carencia se concentra fundamentalmente en
el orden de los antihistamínicos, analgésicos y antibióticos, tanto en
cápsulas como en ungüentos.

"Entran de manera alterna y son tan pocos que no alcanzan para cubrir la
demanda, pero hay un grupo que desde julio no está a disposición", señaló.

Comunica que los usuarios con cardiopatías, tensión arterial alta o
dificultades respiratorias son los que mayores dificultades sufren para
adquirir sus medicinas.

"Normalmente estas personas usan medicamentos controlados que solo se
despachan a través de un tarjetón (tratamiento médico), no hay otra
forma de comprarlos", expresó Izquierdo.

En el municipio Arroyo Naranjo, Odalis Ruiz Moreno, dependiente
farmacéutica, citó el amlodipino, ketotifeno, timolol, troabín,
salbutamol, becloasma, óvulos vaginales, nistatina, gentamicina,
metronidazol, enalapril y venatón, como algunos de los medicamentos
ausentes.

Así mismo, refiere que se trabaja para sustituir el uso de varias de las
medicinas que no se pueden encontrar en la red de farmacias que venden
en pesos.

"Los médicos tienen que indicar medicamentos que cumplan las mismas
funciones de aquellos que están en falta. En ciertos casos esas
sustituciones son más urgentes, como por ejemplo con el becloasma, que
según nos informaron va a dejar de distribuirse", dio a conocer Ruiz.

De acuerdo con la farmacéutica, el segmento poblacional más afectado por
la carencia es el de la tercera edad.

Remberto Armas González, anciano de 72 años con problemas de
circulación, comentó que hace dos meses no ha podido comprar en la
farmacia varias de las medicinas que le indicaron los doctores.

"Se resuelve con los merolicos (revendedores). Ellos consiguen bastantes
medicinas, mucho más caras, pero a falta de pan… El venatón es el único
que no aparece, cuando lo van a sacar hay que dormir toda la madrugada
en la farmacia para intentar alcanzar a comprarlo", expuso Armas.

Source: Farmacias habaneras: los estantes vacíos | Cubanet -
https://www.cubanet.org/actualidad-destacados/farmacias-habaneras-crisis-de-abastecimiento/ Continue reading

Una crónica sobre (malas) prácticas médicas

Una crónica sobre (malas) prácticas médicas
VERÓNICA VEGA | La Habana | 7 de Octubre de 2016 - 09:08 CEST.

Un amigo me pidió que escribiera en un artículo lo que le sucedió en el
policlínico 13 de Marzo, en Alamar.

Llegó sufriendo los efectos de unas diarreas que lo debilitaron al punto
de casi perder el conocimiento. Era de madrugada y el galeno de guardia
estaba en la sala de Observaciones, con la puerta cerrada. Después de
llamar con insistencia, por fin le abrieron. Para su sorpresa, el médico
y dos enfermeras no estaban durmiendo como él consideraba lógico, sino
muy entretenidos con un videojuego en una tablet. Según mi amigo, el
doctor ni lo miró mientras lo atendía. Con visible malhumor, solo le
mandó sales de rehidratación oral.

Continuamente escucho a personas quejarse de la atención, o más bien de
la desatención médica. Frases como: "Dios me libre de caer en un
hospital", que insinúan, más que la mentada falta de recursos, la
desconfianza en el material humano. Errores que implican riesgos graves
se cometen muy fácilmente, a veces por indolencia u obcecación de los
propios clínicos.

Siendo mi sobrina asmática, y por una tos persistente, mi hermana le
sugirió al médico de familia algo tan simple como una prueba de rayos X
para descartar un reforzamiento en los pulmones. Después de auscultarla,
la doctora le aseguró que no hacía falta pues estaba "limpiecita".
Inconforme con el diagnóstico, la madre siguió para el Hospital Naval.
Esa misma noche la niña ingresaba en Cuidados Intensivos con una
neumonía asintomática que la puso al borde de la muerte.

Al bebé de una amiga, en su consultorio de La Habana Vieja, le
desgarraron el prepucio llevándolo hacia atrás, a sangre fría. Para la
criatura fue muy traumático, pero lo peor vino después. El glande se
hinchó y empezó a amoratarse. El niño lloraba al orinar y el dolor le
impedía dormir. Ni su médico de familia, ni la doctora que lo atendió en
el policlínico, fueron capaces de notar que el prepucio no podía volver
a su posición normal por la inflamación del pene, y lo estaba
estrangulando. En el Hospital Pediátrico de Centro Habana adonde fueron
a parar los desesperados padres, el urólogo les explicó que un día más y
su bebé empezaría a presentar una necrosis que implicaría la amputación
del miembro, añadiendo tajante: "Si esa doctora no sabe lo que es una
parafimosis es que compró el título. Por favor, cuando el niño tenga
cualquier otro problema no se lo lleven a ella, tráiganlo directamente
aquí".

En casos así, algunos familiares reaccionan con violencia y llegan a
agredir a los médicos. No es la solución pero resulta perfectamente
comprensible. En las salas de espera de los hospitales se oyen historias
estremecedoras que tienen un factor común: la negligencia.

Mi vecino me refirió que estando su madre, anciana y ciega, ingresada en
el Hospital Calixto García, casi le da un infarto a él por los horrores
que veía a diario. Algo tan simple como solicitar los servicios del
enfermero de guardia durante la noche era una prueba al sentido común.
Tenía que aporrear la puerta del cuarto donde el joven yacía con otra
enfermera, y se oían los gemidos de placer de la pareja. Todo esto en
las inmediaciones de una sala atestada de enfermos.

Otra vecina, que estudió Enfermería pero no pudo graduarse por problemas
personales, cuenta que cuidando a una amiga, ingresada en Pinar del Río,
la doctora le dijo en tono confidencial: "Tienes que estar al tanto de
que todo lo que le pongan (a la paciente). La interesada eres tú, a la
que le duele es a ti". La advertencia subrayaba que no podía confiar en
que se cumplieran las indicaciones médicas.

Pero, ¿qué puede hacer un acompañante que no tenga conocimientos de
Enfermería? ¿Atenerse a su suerte?

Aunque la medicina en Cuba nunca llegó a ser la potencia divulgada
oficialmente, y el costo de su gratuidad es el vitalicio déficit del
salario estatal, más caro que un seguro médico e ineludible así tenga
uno una salud de hierro, sí es cierto que hubo grandes avances y un
sentido de compromiso en otras generaciones. Pero es natural que el
sálvese quien pueda que se expande a todos los aspectos de la sociedad
cubana, contamine por ósmosis, al área de salud.

Los médicos no solo se quejan de una remuneración que nunca es coherente
con los precios, sino del exceso de reuniones y las restricciones
burocráticas que obstruyen el propio servicio de salud.

Como sucede con la educación, la falta de personal hace que se sea mucho
más flexible al procesar los innumerables reclamos de la población. Aun
así cabe la pregunta de cómo es posible que se tome tan a la ligera la
probabilidad de mutilar una sexualidad, o perder una vida.

Y si el panorama actual es ya alarmante, ¿qué pasará con estos jóvenes
que hoy estudian Medicina sin que sea su vocación? A veces basta con ver
la conducta que ostentan públicamente sin ningún pudor por lo que
representa su uniforme. Actitud descompuesta, choteo, palabras soeces…

En una guagua fui testigo involuntario del diálogo de dos estudiantes de
Medicina. Se reían comentando detalles muy personales de sus pacientes,
detalles que violaban la ética médica. Le pregunté a una licenciada en
Enfermería retirada si en Cuba se hace el juramento hipocrático, y se
rió. "Nunca me lo enseñaron", dijo, "yo lo practiqué por convicción
personal. Mi nieta está estudiando Estomatología y ni siquiera se lo han
mencionado".

He leído sobre médicos extranjeros graduados en la Isla que, ya
ejerciendo en sus países denotan una formación insuficiente. También de
una doctora cubana perseguida por la policía en Honduras, en julio
pasado, debido a una mala praxis quirúrgica. Hay informes sobre la falta
de profesores experimentados en la Facultad de Medicina, que hace
endeble la preparación de las nuevas generaciones de batas blancas.

¿Cuál es la solución si los profesionales de experiencia se ausentan por
misiones fuera de la Isla donde reciben remuneraciones, nunca justas
pero más funcionales? ¿Si muchos usan esa vía para emigrar? ¿Si las
carreras de Medicina bajan en los preuniversitarios a granel?

Jóvenes que ni remotamente tenían en sus mentes ser médicos, se ven de
pronto vistiendo el uniforme blanco y azul prusia. Sus sueños rara vez
tienen que ver con una vocación de servicio, con la conciencia de que
manipularán cuerpos donde el límite que dictan la respiración y el
pulso, es extremadamente frágil.

Cualquier reclamación legal es un proceso desgastante y muchas veces,
infértil. Los cubanos ni siquiera pensamos en términos de derecho y
mucho menos de indemnización. Pero no debemos jamás renunciar a una
exigencia básica: quienes deciden por voluntad propia asumir roles en la
Salud Pública, tienen que sentir el peso de su enorme responsabilidad, y
mostrar, sino amor, al menos respeto por el ser humano.

Source: Una crónica sobre (malas) prácticas médicas | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1475255674_25687.html Continue reading