Warning: Parameter 2 to SyndicationDataQueries::posts_search() expected to be a reference, value given in /home/www/saludencuba.impela.net/wp-includes/class-wp-hook.php on line 298

Warning: Parameter 2 to SyndicationDataQueries::posts_where() expected to be a reference, value given in /home/www/saludencuba.impela.net/wp-includes/class-wp-hook.php on line 298

Warning: Parameter 2 to SyndicationDataQueries::posts_fields() expected to be a reference, value given in /home/www/saludencuba.impela.net/wp-includes/class-wp-hook.php on line 298

Warning: Parameter 2 to SyndicationDataQueries::posts_request() expected to be a reference, value given in /home/www/saludencuba.impela.net/wp-includes/class-wp-hook.php on line 298
Big tech | Salud en Cuba
Warning: A non-numeric value encountered in /home/www/saludencuba.impela.net/wp-content/plugins/eu-cookie-law/class-frontend.php on line 122

Calendario

May 2021
M T W T F S S
« Apr    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31  
We run various sites in defense of human rights and need support to pay for more powerful servers. Thank you.

Recent Posts


Warning: Parameter 2 to SyndicationDataQueries::posts_search() expected to be a reference, value given in /home/www/saludencuba.impela.net/wp-includes/class-wp-hook.php on line 298

Warning: Parameter 2 to SyndicationDataQueries::posts_where() expected to be a reference, value given in /home/www/saludencuba.impela.net/wp-includes/class-wp-hook.php on line 298

Warning: Parameter 2 to SyndicationDataQueries::posts_fields() expected to be a reference, value given in /home/www/saludencuba.impela.net/wp-includes/class-wp-hook.php on line 298

Warning: Parameter 2 to SyndicationDataQueries::posts_request() expected to be a reference, value given in /home/www/saludencuba.impela.net/wp-includes/class-wp-hook.php on line 298

Archives

Big tech

La conspiración aplaudida.

 La estabilidad de una democracia no puede depender de maniobras arbitrarias, manipuladoras y mezquinas, con el único propósito de favorecer a una facción política. Nosotros no creemos en eso. Eso no es un juego limpio.

BY THE EDITORIAL BOARD 02.07.21

Está mal conspirar en contra del curso natural de los procesos electorales en Estados Unidos. Terrible, a menos que lo haga el Partido Demócrata, en contra de Donald Trump. Entonces, es laudable, deseable. Entonces, es una conspiración aplaudida.

Por meses la campaña del expresidente Trump denunció la conjugación de fuerzas para, de manera abusiva, arrebatarle la presidencia. Hoy la revista TIME publica un extenso reportaje en el que, de alguna manera, le da la razón al expresidente y a su campaña. No se trata de fraude. Se trata de la manipulación obscena para apuntalar la campaña del contrincante de Donald Trump; en este caso, Joe Biden.

En el reportaje, la periodista Molly Ball escribe sobre «La historia secreta de la campaña en las sombras que salvó las elecciones de 2020». Hablamos, según relata Ball, de cómo «una camarilla bien financiada de personas poderosas, de diferentes sectores e ideologías, trabajó junta, entre bastidores, para influir en las percepciones, cambiar las normas y las leyes, dirigir la cobertura de los medios de comunicación y controlar el flujo de información».


«Su trabajo (el de la camarilla), tocó cada aspecto de la elección. Lograron que los estados cambiaran el sistema de votación y las leyes y ayudaron a conseguir cientos de millones de dólares en fondos públicos y privados. Se defendieron de las demandas por supresión de votantes, reclutaron ejércitos de trabajadores electorales y consiguieron que millones de personas votaran por correo por primera vez. Presionaron con éxito a las compañías de redes sociales para que adoptaran una línea más dura contra la desinformación y utilizaron estrategias basadas en datos para luchar contra las difamaciones virales. Llevaron a cabo campañas nacionales de concienciación pública que ayudaron a americanos a entender cómo se desarrollaría el recuento de votos a lo largo de días o semanas».

Lo que leemos en el reportaje de TIME es alarmante. Lo anterior es solo una pequeña síntesis de los esfuerzos. La manipulación fue amplia. La periodista perfila a Mike Podhozer, el asesor principal del presidente de la AFL-CIO, la mayor federación sindical, como el gran arquitecto de la conspiración. Pero son muchos los rostros; entre ellos, el de Mark Zuckerberg. Se concretó, a espaldas de millones de americanos, una conjura orquestada gracias a una alianza entre «activistas de izquierda y titanes empresariales».

Sin embargo, lo más aterrador de todo es que no se trata de una profunda investigación periodística. Los mismos protagonistas acudieron a TIME para, orgullosos, relatar sus testimonios. «Cada intento de interferir con el desarrollo de las elecciones fue neutralizado. Es muy importante que el país entienda que esto no ocurrió accidentalmente. El sistema no funcionó por arte de magia. La democracia no se ejecuta por sí misma», dice a la revista Ian Bassis, cofundador de Protect Democracy, un grupo no partidista que se denomina defensor del Estado de derecho. Y es, por esa razón, según escribe la periodista, que los autores quisieron relatar su historia: «No estaban amañando las elecciones, sino fortaleciéndolas. Y creen que el público debe comprender la fragilidad del sistema para garantizar que la democracia en Estados Unidos perdure».

Prepotentes, sin duda alguna. Y muy peligroso. La estabilidad de una democracia no puede depender de maniobras arbitrarias, manipuladoras y mezquinas, con el único propósito de favorecer a una facción política. Nosotros no creemos en eso. Eso no es un juego limpio.

Conspirar no es ilegal, es cierto. Tampoco lo es censurar, desaparecer al presidente de Estados Unidos de todas las plataformas de redes sociales, mentir, manipular, alterar las reglas y las normas, neutralizar la información que desfavorezca a un candidato y ocultar la corrupción de su hijo. Pero es bajo. Es inmoral y no debe ser legitimado por los americanos que confiamos en las instituciones de Estados Unidos.

Los americanos deben rechazar con energía los esfuerzos de quienes pretenden entrometerse en la labor que le corresponde a las instituciones y la Constitución. Avalar esta conspiración, revelada por TIME y perfilada como un impulso encomiable, es dejar el país en manos de las élites cuyo único propósito es resguardar sus intereses. Aunque los medios mainstream traten de mercadearlo de esa manera, no se trata de una conspiración plausible. Un grupo de poderosos ha cambiado, para provecho propio, el curso natural de los hechos.

Editorial Board

Fuente: AM ElAmerican.



Continue reading

Parametrando en los Estados Unidos.

 

Lo que estamos viendo en los EE. UU. no es más que un ajuste de cuentas, después del fraude monumental y el robo de las elecciones en un país que se precia de ser el baluarte de la democracia. Dijo un escritor cubano exiliado que “los cubanos venimos del futuro” esto solo lo entendemos nosotros. Ahora empezaron de atrás pa’ lante, censurando al presidente de los Estados Unidos, aun en funciones, siguieron sus colaborados más cercanos y no se detienen.

Los  fulleros y  valentones llegaron al poder; se siente poderosos y han comenzado a hacer lo que en Cuba conocimos como “parametrar” *. Están parametrando a los políticos, a los abogados, a los periodistas, a los intelectuales. Incluso, los pastores “Never Trump” han comenzado a  enfilar sus filosas lenguas contra los pastores que apoyaron a Trump. Los “ganadores” saben que estas elecciones fueron fraudulentas. Se perpetró el golpe de estado tercermundista en la democracia americana. Toda  la bazofia filo comunista se ha alineado con los nuevos ganadores; desde los púlpitos ya empieza la alineación. Están tomando partido, si es que solo estaban agazapados, muchos que vieron con preocupación que, drenar el pantano, es un concepto que bien podía llegar a la Iglesia. Sobre todos esos afiebrados que echan mano a la desgastada Teología de la Liberación o Teología Negra, ambas siempre a la mano, según de donde sopla el viento.

Se ha hablado de políticas de las redes sociales y prerrogativas y derechos que le asisten a la “Big Tech” como para llegar a censurar al presidente. No me vengan con entelequias, censura es censura y los que hemos vivido en una dictadura prolongada la conocemos muy bien. Comenzaron poniendo en las entradas de las redes una “coletilla” **, como aquella que inventaron los censores comunistas en Cuba en los sesenta; hasta que la consolidación de la dictadura les permitió hacerse con todos los medios.

¿Que sigue ahora?, pues otro juicio de los matachines de turno contra el presidente y su legado (bueno dicen que ni legado tiene). Andan desenfrenados, porque solo le quedan 10 días para desplegar otro recurso de odio  contra el presidente y su administración. Empeñados en confundir, medrar en el orden político, odiar y censurar, tal vez no les baste con estos pocos días que faltan hasta el día 20 del presente.  

Los demócratas han obligado a los republicanos a comprar la soga.., ahora quieren que estos se la pongan a Trump en el cuello. Después le van a pedir que lo ahorquen. ¿Qué viene después?

Eloy A Gonzalez. enero 11, 2021

*La discriminación por raza, religión, ideología y orientación sexual de los escritores y artistas cubanos, tuvo su plasmación jurídica en la ley 1267, bajo un engendro denominado “Parametración”. Un año después, en el verano de 1972, se inició el proceso, esto es: los artistas y escritores señalados como conflictivos por diferentes causas, al no reunir los parámetros de conducta exigidos por la revolución, no podían trabajar como tales. Cientos de intelectuales fueron expulsados de sus centros de trabajo o condenados al ostracismo. Nunca terminó la “parametracion”, como nunca terminó la censura, pero esto era  un mal menor comparado con la cárcel, la UMAP y los conceptos arrojadizos de “idoneidad” y “confiabilidad” que aparecieron después.

** En el 1960 aparece en Cuba la “coletilla”, forzadas añadiduras que empezaron a aparecer en los periódicos cubanos al final de informaciones o artículos que resultaban ‘molestos’ al dictador de estreno. Poco tiempo después la “coletilla” no fue necesaria. En noche, y al unísono ignominioso, turbas castristas secundadas por agentes armados ocuparon las redacciones y los talleres de las revistas y periódicos que aún eran propiedad de firmas particulares. No más “coletillas” a partir de entonces, todos los medios de prensa cubanos fueron convertidos en colas satánicas.

 

Continue reading