Calendario

October 2019
M T W T F S S
« Sep    
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031  
We run various sites in defense of human rights and need support to pay for more powerful servers. Thank you.

CMPP

Intensa confrontación, por la trata humana esclavista de los médicos cubanos, entre el régimen Castro comunista y el gobierno estadounidense. Lo que dice la tiranía.


Hay un intenso cruce de sables entre el gobierno de Cuba y el gobierno de los Estados Unidos. Los primeros  quienes hacen uso de la Comercializadora de Servicios Médicos SA, la pandilla de capataces del Ministerio de Salud Pública, encargados de la explotación de los siervos de la gleba, estos los de batas blancas que sirven a la dictadura como médicos en cerca de 60 países. Explotadores y explotados amparados por oscuros contratos con países que sirven de cómplices a esta trata humana.

Por otro lado el gobierno de los Estados Unidos, que ya había empleado el Programa  para profesionales médicos cubanos (Cuban Medical Professional Parole (CMPP) Program) que habían salvado de la esclavitud a más de 6 000 médicos y que fue abortado por Barack Obama; ahora vuelve a la carga, ante tantas tropelías puesta en evidencia por los médicos que dejaron las misiones médicas, y ahora exponen las condiciones de semiesclavitud que padecieron. Hay denuncias, litigios en curso y una intensa campaña de información en las redes. Ahora los funcionarios del Departamento de Estado se reunieron con los médicos que escaparon del barracón. (Twitter) .Aquí dejamos la declaración oficial del Ministerio de Salud Pública de Cuba sobre el asunto:

Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba

MINREX: Gobierno de EEUU destina fondos millonarios para obstaculizar cooperación médica cubana

El Ministerio de Relaciones Exteriores denuncia y condena enérgicamente la reciente agresión contra Cuba del Gobierno de los Estados Unidos mediante un programa de la USAID destinado a financiar acciones y búsqueda de información para desacreditar y sabotear la cooperación internacional que presta Cuba en la esfera de la salud en decenas de países y para beneficio de millones de personas. Es un empeño que se suma a las groseras presiones ejercidas contra varios gobiernos para obstaculizar la cooperación cubana y a esfuerzos anteriores de igual propósito como el programa especial de “parole” dirigido al robo de recursos humanos formados en Cuba.

El centro de la inmoral calumnia consiste en alegar, sin fundamento alguno, que Cuba incurre en la trata de personas o la práctica de la esclavitud y en pretender denigrar la meritoria labor que voluntariamente desarrollan y han desarrollado a lo largo de la historia cientos de miles de profesionales y técnicos de la salud cubanos en varios países, particularmente del Tercer Mundo.


Se trata de una injuria contra los programas bilaterales e intergubernamentales de cooperación, todos legítimamente establecidos entre el gobierno cubano y gobiernos de decenas de países, que han sido consecuentes con las pautas de las Naciones Unidas referidas a la cooperación Sur-Sur y han respondido a los requerimientos de salud que esos propios gobiernos han definido soberanamente.

Es un atentado contra un esfuerzo solidario que ha recibido el reconocimiento de la comunidad internacional y el elogio específico de los más altos directivos de las Naciones Unidas, de la Organización Mundial de la Salud y de la Organización Panamericana de la Salud.

Estas mentiras son reveladoras de la baja catadura moral del gobierno de los Estados Unidos y los políticos que se dedican al negocio de la agresión a Cuba. La campaña cuenta con fondos millonarios y la complicidad de varios de los grandes medios de difusión y, en particular, de reporteros inescrupulosos que sacrifican su supuesta imparcialidad y objetividad al servicio de los intereses políticos del gobierno de los Estados Unidos.

Durante décadas y hasta hoy, en aquellas naciones con condiciones económicas más desfavorables, esa cooperación se ha brindado y se brinda como gesto solidario, cuyos gastos cubre Cuba prácticamente en su totalidad. De igual modo y en línea con las concepciones de las Naciones Unidas sobre la cooperación entre países en desarrollo, esta se ofrece en varias naciones sobre la base de la complementariedad y la compensación parcial por los servicios prestados.

Consiste en un intercambio totalmente justo y legítimo entre países en vías de desarrollo, muchos de los cuales cuentan con riquezas naturales, dimensiones económicas o grados de desarrollo industrial superiores al de Cuba, pero carecen de los recursos humanos que nuestro Estado ha logrado generar; de profesionales abnegados y humanistas dispuestos por su propia voluntad a trabajar en las condiciones más difíciles; y de las concepciones de cobertura de salud que años de experiencia exitosa nos han permitido edificar.

Los técnicos y profesionales cubanos que participan en esos programas lo hacen absolutamente de manera libre y voluntaria. Durante el cumplimiento de su misión, continúan recibiendo íntegramente su salario en Cuba y disponen, además, de un estipendio en el país de destino, junto a otras formas de compensación.

En los casos en que Cuba recibe compensación por la cooperación prestada, esos colaboradores tienen el mérito de brindar un aporte altamente valioso, justo y totalmente legítimo para el financiamiento, la sostenibilidad y el desarrollo del sistema de salud masivo y gratuito que es accesible a todos y a cada uno de los cubanos, así como para los programas de cooperación que se despliegan en muchas partes del mundo.

El acceso a la salud es un derecho humano y Estados Unidos comete un crimen al pretender negarlo u obstaculizarlo con motivos políticos o de agresión.

Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba

La Habana, 29 de agosto de 2019


Continue reading

Una opinión autorizada sobre los médicos cubanos que dicen NO ser desertores y conducen una campaña para poder viajar a Cuba.

Hay suficiente información en la red  sobre los miles de médicos cubanos que llegaron a los Estados Unidos mediante el programa conocido como: Cuban Medical Professional Parole (CMPP) Program | USCIS. Establecidos en los EEUU y disponiendo de las ventajas que este programa les otorga; miles de ellos se han sumado a una campaña que renueva sus argumentos de que, cuando estaban en terceros países eran “esclavos del régimen de La Habana”, pero ahora buscan mediante la denuncia de la violación de su derecho, el del artículo 13 de la Declaración Universal de los DDHH, que el régimen Castro comunista les permita visitar la Isla.
Esta es la opinión de María Elena Alpizar Ariosa en la página de Facebook de los médicos cubanos que promueven lo que consideran sus derechos ( #Nosomosdesertores#Somoscubanoslibres):
Continue reading

Acción de solidaridad urgente para con el médico y periodista cubano, Dr. Eduardo Herrera, en situación precaria y en riesgo de deportación.

Cuando no encontramos en la red informaciones que proporcionaba en Dr. Eduardo Herrera, quien de manera habitual colaboraba con el sitio Hablemos Press, nos preocupó hasta que nos llegó la noticia de que este destacado cirujano había salido de Cuba. Hoy tenemos esta información que resulta preocupante. Este Blog informo en muchas ocasiones de las informaciones y las situaciones de acoso  de que fue objeto el Dr. Herrera Duran en Cuba. Hoy el Dr. Eduardo Herrera Duran es uno más de los miles de inmigrantes cubanos y de médicos que se encuentran varados en el exterior y pasando toda suerte de penurias por su condición de inmigrante indocumentado, desempleado y con múltiples carencias. Como suele ocurrir con estas informaciones NO aparece dirección postal o electrónica del Dr. Herrera Duran, aunque estamos seguros que muchos cubanos o colegas médicos pueden ayudarlo. Le enviamos una frase de aliento y esperanza para este profesional cubano ahora en dificultades.

Su principal temor es que lo deporten de Trinidad y Tobago, donde sobrevive actualmente

 El cirujano cubano Eduardo Henrique Herrera Durán es otro de los que han quedado varados en su camino a Estados Unidos. Especialista de primer grado en Cirugía General, laboró por ocho años en el Hospital Calixto García, del Vedado, hasta que se fue de Cuba a Santa Lucía en octubre de 2016.

Herrera Durán era periodista independiente de la agencia  Hablemos Press, y en reiteradas ocasiones fue amenazado por la policía política con ir la cárcel. Alega haber abandonado el país por motivos políticos.

Dr Eduardo Herrera Duran
Tras dejar Cuba, permaneció un mes en la isla de Santa Lucía. Se fue de allí a Guyana porque, cuenta, sentía temor de ser deportado a Cuba.
En Guyana comenzó su búsqueda de empleo, pero sin resultados; en ese país, como muchos del Caribe y Sudamérica, debido a los acuerdos que con Cuba se contratan únicamente a médicos cubanos de los contingentes de cooperantes internacionalistas que envía La Habana.

Herrera Durán se encuentra actualmente en Trinidad y Tobago. Allí le indicaron que existe una oficina donde podía acogerse a un programa de refugiados políticos.

Cuenta este cirujano que en estos momentos está a la espera de una respuesta, pero sin un lugar decente donde vivir o siquiera un sustento. Sobrevive precariamente gracias a la ayuda de algunos amigos y de la organización Reporteros Sin Fronteras.

En otras de sus gestiones, solicitó ayuda a Rochelle Nakhid, coordinadora del Programa para Emigrantes y Refugiados que radica en Living Water Comunity. La respuesta fue que solo le pueden garantizar no ser deportado, pues los recursos de la organización “solo alcanzan para ayudar a niños, mujeres y acianos”.

En el mes de diciembre se entrevistó en las oficinas de la ACNUR, del edificio de las Naciones Unidas en la referida isla, con Rubén Barbados, pero sin resultados. Quedó a la espera de otra entrevista.

“Sigo en las mismas, sin poder trabajar por no contar con un permiso de salida de Cuba como cooperante. Gracias a amigos y otros cubanos que se encuentran en la isla, no mendigo”, cuenta.

Fuente: Cubanet

Información relacionada:

Continue reading

Realidad y soluciones para los médicos cubanos varados en terceros países.

Los médicos cubanos significan tal vez el grupo profesional más relevante en la historia reciente del país. Han sido noticia, propósito, exaltación , fuente económica y evento de emigración; todo esto en un escenario insistente e ideológicamente avieso, donde se conjuga la formación de estos , la práctica , la manipulación política, la explotación y los deseos hechos realidad en muchos y truncados en otros, por salirse de una situación agobiante.

La realidad es hoy muy complicada. Los médicos cubanos son unos 75 mil, que representa un médico por cada 160 habitantes en la isla, pero que trabajan también en servicios médicos en el exterior. Las cifras conservadoras señalaban en el año 2013, que en 60 países trabajaban 15 000 médicos, 2.300  oftalmólogos, 15.000 licenciados, 5.000 técnicos de la salud y 800 personal de servicios. Las cifras más optimistas hablan de unos US$ 5.000 millones al año de ganancias; aunque algunas fuentes sitúan esta cifra en los US$ 8 000 millones. Solo en Venezuela, por los servicios médicos a ese país, Cuba recibe 100 mil barriles diarios de petróleo.[1]

Hoy los médicos dislocados en estos 60 países ven que el deterioro de la situación en Cuba es ostensible; en tanto que en Venezuela, donde Cuba mantiene un contingente médico de 28 811 profesionales, la crisis es tal que muchos de ellos dejan sus obligaciones para esconderse a la espera de mejores tiempos o emigrar. En Brasil, país sacudido por una  crisis política, 1 439 médicos emigraron a Estados Unidos a través de la Cuban Medical Professional Parole (CMPP)[2]solo en el año 2016, en tanto que otros médicos han recurrido a la opción de casarse con ciudadanos brasileños para evitar el retorno forzoso.[3]

La situación puede variar de un país a otro, de los contratos establecidos entre países y de la situación que supone que estos médicos cubanos en el exterior han dejado en la Isla a su familia, mujeres e hijos que representa un vínculo difícil de romper, por muy racional y necesario  que sea el deseo o la necesidad de emigrar. El régimen cubano siempre tuvo en cuenta este asunto; el de dividir a la familia para que el regreso del internacionalista estuviera garantizado.

Medicos cubanos varados en Colombia
El médico cubano en el exterior tiene que decidir entre emigrar, dejando en la isla a la familia y los fondos que el régimen le mantiene congelado en un banco a la espera de su regreso, y considerar que en el país donde ahora está no puede quedarse, porque este país es un apéndice ideológico de Cuba y corre peligro. Entonces, como no cuenta con dinero ni vínculos para emigrar y establecerse en otro país, solo le queda la opción de acogerse al programa conocido como Cuban Medical Professional Parole (CMPP) y este ha sido suprimido por el expresidente Barak Obama poco antes de dejar la presidencia. Tampoco puede emigrar por su cuenta y riesgo hasta la frontera sur de los EEUU, porque el expresidente también invalidó la política de “pies secos, pies mojados”. Esta es la razón por la cual ahora aparece un nuevo apelativo relacionado con los médicos cubanos, “varados”. Médicos cubanos que venían camino a los EEUU ya no pueden entrar porque, como otros muchos cubanos, no podrán ingresar al territorio de los EEUU mediante la Ley de ajuste cubano. También están en situación muy difícil si se encuentran en otros países como Colombia; porque presentaron a tiempo su documentación para el CMPP pero no han sido considerados para recibir la visa, o no presentaron los documentos en regla, o lo presentaron después de la fecha en que  Obama anuló el programa  CMPP. Cifras no confirmadas señalan unos 3 000 mil médicos cubanos varados en terceros países esperando… ¿esperando que?
El país que en un acto de conmiseración acogió a unos 8 mil médicos cubanos mediante el CMPP y que cuenta con un relativo déficit de médicos, debe tener en cuenta la inclusión de estos médicos en el sistema de salud de los EEUU. [4]

  En el año 2001 conocí de un programa en los Estados Unidos encaminado a la formación de médicos en Cuba. Este programa fue promovido, entre otros, por el Congresista Ciro D. Rodríguez, representante del 28th. Distrito en el Estado de Texas. La propia oficina del congresista, por aquella fecha, abrió la recepción de solicitudes. Los contactos que traté de hacer con la oficina del congresista resultaron infructuosos, pero en carta a éste le argumenté que: esperamos que las oficinas de los congresistas norteamericanos, generen programas de rescate laboral de los profesionales ya radicados en los Estados Unidos. [5]

Lo interesante de todo esto es que, como parte de la política de deshielo establecida por el expresidente Obama, se ha anunciado que Cuba enviará médicos para trabajar en conjunto con profesionales estadounidenses en la asistencia médica de comunidades vulnerables en la ciudad de Chicago, Estados Unidos. Es alentador que médicos cubanos, aun cuando son enviados por el régimen en condiciones como siempre de semi esclavitud, puedan trabajar en los EEUU y conocer de nuevas realidades siempre enriquecedoras; pero bien pueden los médicos cubanos y no cubanos que llegan como emigrantes a este país ser parte de estos programas de atención de áreas con déficit de atención médica primaria, ¿por qué no?

Lo cierto es que los médicos cubanos viven en una realidad de dificultades permanentes en Cuba como el resto de la población; son enviados a trabajar a otros países en condiciones  de vasallaje dejando atrás a su familia; ya en el exterior,  pronto consideran  dejar estas precarias situaciones, vivir en libertad y emigrar como bien conviene. Solo que ya no tiene sentido llegar a las fronteras de los EEUU porque no pueden entrar asumiendo una condiciones preferencial que ya no existe; ni pueden aplicar a un programa que ya fue suprimido. Entonces… ¿qué les queda?

Una posibilidad que deben considerar los médicos cubanos, y tal vez todos los emigrantes de esta nacionalidad que hoy están como viajeros que han zozobrados en otros países camino a los EEUU,  es asumir la condición de refugiados; establecerse mediante permisos de trabajos en países democráticos e insertarse en el mercado laboral de esos países. Es sabido que muchos países y organizaciones profesionales no aceptan a los médicos cubanos, pero siempre hay la posibilidad de que esta cerrazón ceda y muchos médicos cubanos, hoy escondidos y a la espera de llegar a los EEUU, puedan establecerse y trabajar en otros países.

Los escenarios posibles serian estos:

·         Que el gobierno en funciones de los EEUU considere y autorice la entrada de los médicos cubanos que aplicaron antes del 12 de enero del 2017 en el Programa CMPP.

·         Que se reviertan  las medidas impuestas por el expresidente Obama al Cuban Medical Professional Parole (CMPP) y que los profesionales de la salud puedan beneficiarse de nuevo con este programa.

·         Que los médicos cubanos beneficiados con este programa puedan incorporarse a los proyectos que, como el establecido en la ciudad de Chicago y la Universidad de Illinois, busque ayudar a las comunidades más vulnerables.

·         Que los EEUU en coordinación con otros países otorgue a estos médicos  la condición de refugiados según las normas de la ONU, y provean programas y ayudas para su reinserción laboral en terceros países. Esto es posible tal y con lo hace la Organización Panamericana de la Salud, con su acuerdo de coordinación con los gobiernos de Brasil y Cuba para el programa Mais Medicos.

·         Que aquellos terceros países donde se encuentran médicos cubanos a la espera, faciliten la convalidación de los títulos acorde con convenios establecidos. [6]

·         Que las instituciones de aquellos terceros países acepten la condición de refugiados, emitan los necesarios permisos de trabajo y permitan que los médicos cubanos sean parte de los sistemas nacionales de salud, disponiendo así de una fuente de profesionales calificados y de probada experiencia.

Pero lo mejor, lo más promisorio, lo que muchos deseamos es ver a nuestra Patria libre, que tengamos un regreso si es nuestro deseo para ser parte de un nuevo renacer de nuestro país hoy sufriente y abrumado.

 Hasta tanto…, es menester adecuarse a las realidades y buscar lo que es mejor para la vida laboral y familiar de nuestros laboriosos y dedicados profesionales de la salud, hoy en zozobra. Estoy seguro que harán lo que es mejor para ellos y sus familiares.

2.24.2017©

* Médico Especialista de I Grado en Oncología. Profesor Instructor de Farmacología de la Universidad de la Habana.  Asesor Nacional del Colegio Médico Independiente de Cuba. Columnista del Diario Digital Independiente cubano, NoticubaIntenacional y del Periódico Panorama de Fort Worth, Texas. Contribuye con artículos de opinión sobre Cuba en distintos sitios Web con temas de Salud y DDHH entre otros. Consultor para Gerson Lehrman Group. Ha trabajado como Oncólogo para la Secretaria de Salud del Estado de Tamaulipas, México. Edita el Blog de Medicina Cubana. 





[1] Ravsberg, F. (2013, June 7). ¿De dónde saca Cuba tantos médicos? Retrieved February 24, 2017, from http://www.bbc.com/mundo/noticias/2013/06/130528_salud_cuba_medicos_exportacion_fr.BBC Mundo, La Habana

[2] Security, H. (2006, August 11). Cuban Medical Professional Parole (CMPP) Program. Retrieved February 24, 2017, from https://www.uscis.gov/humanitarian/humanitarian-parole/cuban-medical-professional-parole-cmpp-program. Background

[3] Pentón, M. J. (2016, October 16). Escapar o casarse: el dilema de los médicos cubanos en Brasil. Retrieved January 2, 2017, from http://www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/america-latina/cuba-es/article108561777.html

[4] La Asociación de Universidades Americanas de Medicina prevé para 2020 una escasez de 91.500 médicos, una cifra que podría superar los 130.000 en 2025. http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/11/07/actualidad/

[5] González, E. A., MD. (2005, August 10). La Habana bien vale unos Títulos. Retrieved January 20, 2017, from http://medicinacubana.blogspot.com/2005/08/la-habana-bien-vale-unos-ttulos.html 
[6] U. (1974, July 19). Convenio Regional de Convalidación de Estudios, Títulos y Diplomas de Educación Superior en América Latina y el Caribe 1974. Retrieved April 24, 2007, from http://portal.unesco.org/es/ev.php-URL_ID=13512&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html

UNESDOC. Instrumentos normativos. COREDIAL

Continue reading

Cuba: médicos esclavos y país sin médicos.

Médicos esclavos y país sin médicos

Dos de los rubros más importantes para la sobrevivencia económica del castrismo son las remesas familiares y la exportación de personal médico. Los médicos cubanos en el exterior trabajan y viven en régimen de semiesclavitud: solo pueden disponer de una mínima parte de sus sueldos, tienen restringida la libertad de movimientos y están obligados a involucrarse en campañas políticas con las poblaciones locales, con las que ni siquiera se les permite interactuar de manera privada. Son rehenes del Gobierno, enrolados en estos programas con el único fin de obtener unas mínimas ganancias que les permitan subsistir tras su regreso a Cuba.

La exportación de médicos le sirve también al régimen para ganar reconocimiento internacional. Tal reconocimiento, opaca la violación de los derechos laborales y humanos de los trabajadores de la salud. Hasta el momento, muchos de ellos habían encontrado una salida a esta situación en la emigración hacia EEUU desde terceros países, lo cual les permitía rehacer sus vidas y conseguir las retribuciones a las que todo profesional aspira.

Al clausurar el programa de parole para los médicos cubanos, Obama cancela para todos ellos esta posibilidad. La declaración presidencial aduce que favorecer la emigración de médicos hacia EEUU afectaría a la población en Cuba (By providing preferential treatment to Cuban medical personnel, the medical parole program […] risks harming the Cuban people). Un razonamiento así desconoce el modo de operar del régimen de Raúl Castro, pues no porque los médicos cubanos encuentren cerrada la vía de la emigración hacia EEUU volverán a atender pacientes en la Isla.

El pronóstico económico deja a las autoridades cubanas tan pocas opciones que tendrán que recurrir de manera cada vez más creciente a la exportación de personal de la salud. Tras la eliminación de la política de "pies secos/ pies mojados", a medida que disminuya el monto total de las remesas familiares, las cifras de la exportación de médicos podrían hacerse aún mayores.

En la actualidad, debido a los programas gubernamentales de exportación de especialistas, es ostensible cuánto ha disminuido el número de médicos por habitante en Cuba. En los centros hospitalarios muchas especialidades quedan mal cubiertas, y esta situación no hará más que empeorar, no importa lo que haya dictaminado Barack Obama. A pesar de sus buenos propósitos, Obama no va a conseguir mejorar la situación de los pacientes cubanos, pero sí empeorará la de muchos médicos.

Por todo ello, tienen razón los congresistas cubanoamericanos Marco Rubio y Carlos Curbelo cuando le piden a Donald Trump que restablezca el programa que favorecía a los profesionales de la salud cubanos.

Fuente: Diario de Cuba                                                               

Video de médicos cubanos varados en Colombia.

Continue reading

Obama negocia con la dictadura la continuación de la esclavitud de los médicos cubanos.

Cuba recibe a los balseros y EEUU no recibe a los médicos cubanos que aplicaban al Programa de Parole (CMPP)

La congresista republicana por la Florida, Ileana Ross Lehtinen, rechazó la decisión del Presidente Obama, de cancelar el Programa de Parole para los Médicos Cubanos, en un comunicado difundido por su oficina de prensa.
No hay ninguna razón para esta temeraria concesión a un régimen que envía a sus médicos a naciones extranjeras en una especie moderna de servidumbre”,afirmó Ross Lehtinen.

La cancelación del Programa, agregó la congresista es lo que ha querido la dictadura cubana y la Casa Blanca ha cedido así a lo que quiere Castro, en lugar de defender los valores democráticos estadounidenses y pedir el retorno de criminales como Joanne Chesimard, que viven en Cuba.

En otro mal acuerdo la Administración Obama ha negociado la política de pies secos, pies mojados, por la eliminación de un importante programa que ofrecía una salida a los médicos cubanos que buscan escapar de una fuerza laboral que sólo favorece al régimen de opresión”, concluyó la nota.


¿Qué podemos hacer los médicos cubanos dentro y fuera de Cuba?, espere la respuesta a esta y otras preguntas.

Continue reading

Castro’s legacy: Cuban doctors still go abroad, but it’s no longer driven by international solidarity

It used to be one of Fidel Castro’s flagship methods of spreading international communist solidarity to the rest of the world: sending doctors abroad. But in recent years, it also became a way for the US to tempt doctors to defect.
In early 2016, the Obama administration indicated it might put an end to a programme that offers Cuban doctors on international missions an American visa if they want to defect. Since it was set up by the Bush administration in 2006, 7,117 visa applications have been approved by the US Cuban Medical Parole Programme.
For some Cuban doctors I have spoken to as part of my ongoing research, the possibility of a US visa was the sole incentive for them to apply for a mission abroad. As one doctor I interviewed in Miami said to me, the only reason she solicited a mission in Eritrea was because it offered her an opportunity to escape from Cuba and start a new life in the US.
While the indications that this programme could stop came as part of the rapprochement between Cuba and the US, there is renewed uncertainty about the future of Cuba-US relations with the election of Donald Trump.

Soft medical power

But the history of Cuban doctors spending time on a mission abroad goes back much longer – and did not start with the goal of a new life in America.
The programme started shortly after the US embargo was implemented and Cuba was expelled from the Organisation of American States in 1962. Sending international missions abroad was a way of establishing new international relations, helping Cuba out of this forced isolation. In 1963, the Caribbean island initiated its first long-term international solidarity programme by sending a group of doctors to Algeria for 14 months.
Since then, Cuban health care professionals have offered their services all over the world – from Africa and South America to Portugal. Official numbers published by the Cuban newspaper Granma in 2014 reported that 131,933 Cuban doctors have participated since the early years of the revolution in missions to more than 107 countries. These international solidarity missions offer disaster relief, help when epidemics, such as the ebola outbreak in West Africa, arise, and provide health care provision in remote areas where patients have never had access to a doctor.

Motivations have changed

Through my ongoing oral history research, interviewing Cuban health care professionals both living in Cuba and abroad, I have seen a clear shift in the motivations for why people take part in missions overseas. While 50 years ago they were motivated by humanitarian passion and revolutionary conviction, economic interests and a chance to escape Cuba now drive their desire to work abroad.
Sergio (not his real name), is a retired doctor I interviewed in Cuba in July 2016. He first went on a mission in 1974 to Equatorial Guinea, then again to Haiti in 2002 and to Botswana in 2014. In the 1970s, participating in a mission was an honour as it was a way to help other countries in need, as well as to support the Cuban Revolution. As Sergio explained:
I saw many needs. I identified a lot with the programme of the revolution. Why was the Cuban internationalism necessary? Everything we did, we did it with love, with affection. The little we had, we gave it.
Although there were some economic incentives, such as the opportunity to buy a car, the main reason they took part at that time was a revolutionary passion, a humanitarian conviction, and possible career development upon their return. It wasn’t easy – and participation often meant 11 months away from their families with limited contact possibilities. Yet they were proud to provide support to the revolutionary process and health care to those in need. As Sergio said of his first mission:
From a personal point of view, it was very unpleasant, but I came back very happy, with my internationalist card of the mission accomplished.
Although the 1980s were a good economic period for Cuba, the fall of the Soviet Union changed everything. Two of the doctors I interviewed who were on a mission in Africa between 1989 and 1991 said that when they returned to Cuba, they were confronted with a country that wasn’t the one they had left two years earlier.
The economic consequences for Cuba were devastating. During what has been called the “special period in time of peace”, food became scarce, apagones (power cuts) were common, and Cuban people had to come up with ways to survive. This readjustment to the new economic circumstances, known as la lucha (the struggle), changed Cubans’ mindsets.
Many health care professionals opted to apply for missions at that time out of financial necessity. Sergio explained to me that he decided to go to Haiti “because I needed to eat. My salary here wasn’t enough”. Although not high, the salary paid to the internationalists is still much better than the one they receive in Cuba.

Cuban doctors gather in Havana. Alejander Ernesto/EPA

The 21st century has been marked by mass missions in South America. Thousands of Cuban health care professionals were working in Venezuela under the government of Hugo Chavez, and many of them are still sent there on a regular basis to work with the Mais Medicos programme in Brazil.
There is no doubt that participating in these missions has improved the financial situation of those who have taken part and their families. Some have saved to renovate their houses, others to purchase goods they would never have been able to afford in other circumstances. But this money never lasts very long because, as Sergio explains, everything is very expensive in Cuba, despite the country’s economic situation.

Impact on Cuban society

One of the common criticisms of sending Cuban doctors abroad is that it is a form of “selective humanitarianism” that diminishes the number of doctors in Cuba. Many of the people I talked to in Cuba during my research said they had to go to another health clinic, known as a consultorio, because their doctor was working on a mission abroad.
Cuban families have also suffered due to the prolonged separations linked to the missions. There are no official numbers about divorces linked to the international solidarity programme, but many of the participants involved explained to me that many couples separated – some of whom had defected to the US.
Being part of the international solidarity programme has been a very enriching and eye opening experience for many health care professionals, both from a professional and a personal perspective. But it has a complicated legacy and may not have always resulted in the best for the Cubans left behind.
The Conversation
Stéphanie Panichelli-Batalla, Lecturer in Spanish and Latin American Studies, Aston University
This article was originally published on The Conversation. Read the original article.
Continue reading

Cuba’s doctors are emigrating and quitting for lack of incentives.

By Katarina Hall.*

Cuba boasts that it has one of the world’s best healthcare systems and that it provides some of the best doctors out there. But this hasn’t stopped the island’s doctors from leaving the country in droves and abandoning their careers for better livelihoods in other fields. What gives?

The main reason that Cuba’s doctors are emigrating and quitting is simple: a lack of incentives. They work very demanding jobs for low wages and are subject to a whole set of regulations created especially for them—they are not allowed to leave the country without special permits and they have to attend to anyone who seeks their help, on penalty of jail time.

After the Revolution of 1959, the Cuban Communist Party banned private enterprise and established centrally-determined prices and salaries for nearly everything on the island. They also took over the country’s healthcare system, making all doctors state employees.

Doctors’ salaries of about $40-50 a month are actually $10-20 dollars per month more than the average Cuban’s. But the long hours and stressful conditions make up for it. Anyway, with Cuba’s rising prices, $40-$50 a month isn’t enough for a comfortable life. That’s why most doctors have picked up a second job or left medicine altogether, usually for a job in the growing private sector or in the black market. Being a doctor is prestigious, but paying the bills is more important. In Havana you can meet countless taxi drivers, cooks, and street vendors who were once doctors.


Take for example Clara, the caretaker of my neighbor’s elderly mother. A cheery woman in her late 50s, Clara told me that she had been a dentist for many years but that the bad pay had led her to quit and take up her current job. Clara provides for her mother, who has been diagnosed with senile dementia. Her dentist’s salary couldn’t put food on the table for one, let alone for two. While taking care of another elderly person is not the best-paying job out there, it provides Clara with the money and the flexible schedule she needs to take care of her own mother.

For a doctor to take up another profession is normal, she told me. “There are a lot of doctors who have ended up baking and selling cakes. And they bake because there is nothing better to do. You can sell a cake for 10 or 15 pesos. So if you make two cakes per day, you make some money and you don’t have to deal with a nine-to-five job where you are pressured and where you can’t earn a living.”

The flexibility of Cuba’s growing private sector has allowed many to quit their jobs with the Cuban state and move to jobs that pay in Cuban Convertible Pesos (CUC)—the convertible currency that’s worth about one US dollar. Unfortunately, only a limited number of private sector jobs are permitted: driving a taxi, renting out a house, running a restaurant and hairdressing, for example.

One person who has benefitted from such a move is Rosy, one of my neighbors. Rosy was a doctor for 24 years, but now she rents her apartment to tourists. Rosy explained to me that she had quit mainly because her wages, which were paid in Cuban Pesos (CUP), were just too low. “You get paid six CUP for each shift you take. Six CUP. Do you know how much six CUP is? Twenty-five cents of an American dollar. That is just enough for your day’s lunch.” By renting her apartment, Rosy makes an average of $20-$30 a night.

Rosy finally decided to quit her job after being sent on a year-long medical mission in Angola. Cuba is known for sending doctors to developing countries to do social work, usually to other socialist-friendly countries such as Venezuela, Bolivia, Ecuador, and Nicaragua. “In just one year in Angola, I made more than I had in 24 years,” she said. What disappointed her most was that she didn’t even get paid all the money she earned: “In the whole year there, I made up to a quarter of a million dollars. I know that because I had to register every procedure I did because I got paid depending on what I did and how many times I did it. But I didn’t receive the amount of money corresponding to my work. I only received ten percent of every procedure. From that quarter of a million, I only got $450 a month.” Seeing how much she could make in a year and how much of her money the Communist Party of Cuba kept, she decided to quit.

Rosy also told me that Cuban doctors are expected to be Good Samaritans—or else. “If a neighbor tells you to please check their sick kid you can’t charge them anything. It has to be free. And if you don’t check them, then they are able to turn you in to the authorities and say that you denied them your attention and service.”

Manuel, the taxi driver I’ve mentioned in previous posts, told me that his daughter was a doctor. He was sad that someone as smart and dedicated as his daughter would never have a decent life. “With her doctor’s title and $40 she can’t feed herself. I have to give her food and clothing, because if not, she can’t live. And she’s a doctor! Doctors can’t live here. Where would they live? What can they buy with that amount of money? What are they going to eat? They can’t survive.”


 *Katarina Hall is a Research Associate for Victims of Communism Memorial Foundation. She is a graduate of Universidad Francisco Marroquin in Guatemala, where she studied economic history.


Source: Dissident

Continue reading

Tres mil cubanos, en su mayoría médicos, han llegado a los Estados Unidos después de dejar las misiones donde se desempeñaban en Venezuela.

En el último año un promedio de tres mil cubanos, en su mayoría médicos, llegaron a Estados Unidos desertando de los distintos programas sociales que ejecutan en Venezuela, lo que representa un incremento de 60% con respecto a 2012.

En territorio estadounidense hasta el año pasado había unos cinco mil médicos y enfermeras cubanas refugiados de todo el mundo, y hasta el primero de diciembre de 2013 la cifra alcanzó los ocho mil, 98% de ellos provenientes de Venezuela.

Así lo reveló el doctor Julio César Alfonso, presidente de la Solidaridad sin Frontera (SSF), una organización con sede en Miami, que se encarga de prestar ayuda a los médicos cubanos que buscan desertar de los programas sociales que La Habana vende como “economía de servicios” por todo el mundo.

A lo largo y ancho de toda Venezuela está el mayor contingente de profesionales de la medicina cubana prestando servicio, gracias al convenio de cooperación firmado entre Caracas y La Habana en 2003.
Hasta 2012, 44.804 cubanos prestaban servicios en las siete misiones sociales que comenzaron en 2003, según la última cifra oficial reportada.

En 2012 teníamos cinco mil profesionales de la medicina refugiados en EEUU con ayuda federal, pero la cifra se disparó en lo que va de 2013, llegando a los ocho mil galenos, 98% de ellos que huyeron de Venezuela porque las condiciones son cada vez peores en ese país”, advierte Alfonso.

La mayoría de los cubanos salieron por los bajos salarios que están recibiendo, la paga no llega a tiempo, se incrementó la carga de trabajo en los distintos módulos de Barrio Adentro y CDI de todo el país, lo que muchos denuncian como un sistema de esclavitud moderno”, dice el directivo de SSF.

A los médicos les pagan unos 300 dólares directamente, pero al Estado cubano Venezuela le honra el promedio de 6.000 dólares por cada profesional, es decir, que ellos no reciben ni el 10% de los beneficios económico”, reclama Alfonso.

Estos profesionales, como todo cubano que preste misión en el exterior, pueden pedir visa de EEUU bajo el programa Parole para Profesionales Médicos Cubanos (CMPP, por sus siglas en inglés), que data del año 2006.

Luego de solicitar asistencia ante la Embajada estadounidense en Caracas, el mayor punto de salida de los cubanos sigue siendo vía Colombia rumbo hacia EEUU, aunque Brasil se está convirtiendo en otra ruta de tránsito hacia la liberación de estas personas.

A los médicos se les sigue exigiendo presentar altos registros de pacientes examinados para luego elaborar informes, mucho de ellos con cifras adulteradas que no corresponden con cédulas, nombre del enfermo o padecimiento.

“Esto es necesario para que Cuba pueda mostrar reportes positivos al Estado venezolano”, explicaba Alfonso.


Fuentes: El Universal de Caracas , Cubanet

Continue reading