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Hospital Calixto Garcia

MI TRANSITO TERRENO. Primera Parte.

 

Un testimonio sobre las amargas experiencias por las que pasó un médico cubano en la primera década de la Revolución. Su autor, el doctor Jesús Bravo Espinosa nos presenta el fatídico devenir de un médico cubano que, estudia en la Escuela de Medicina y se ve sorprendido por una revolución que traía en su entramado tenebroso la violación del derecho. Las difíciles circunstancias de los médicos que fueron enviados a cumplir el Servicio Médico Rural y las azarosas condiciones de aquellos que pedían la salida del país; esto último una situación que los llevaba a experiencias limites en el trato cruel inhumano y degradante a que eran sometidos.

MI  TRANSITO  TERRENO. Primera Parte

Por: Dr. Jesús Bravo Espinosa*                                                                                                                

     Nací hace mucho tiempo en el Barrio “José Miguel Gómez”, municipio de Ciego de Ávila. Mi padre Román Bravo, era bodeguero de una sucursal de “La Comercial” del Central Stewart. Hogar humilde, rico en buenas costumbres y elevados principios; una hermana menor Bárbara, mi madre enclaustrada y sufrida por la enfermedad de mi hermano mayor Antonio; diagnosticado a los dos años de epilepsia, cuyos estatus epilépticos se sucedían con mucha frecuencia debido a la limitación terapéutica de los tiempos.

     Al terminar el 6to. Grado por consejos del maestro público, Pastor Águila, paso a la Escuela Primaria Superior de Ciego de Ávila. Allí hice el 7 y 8 grados y con el promedio de 99.91 en los exámenes para así obtener una beca para estudiar en Ceiba del Agua. Bastaron solamente 4 días para estar de regreso al terruño, porque mi sueño era estudiar Medicina y no estudios en una Politécnica. Matriculé en el Instituto de Segunda Enseñanza de Ciego de Ávila para cursar el bachillerato. Una vez finalizado me traslado a La Habana y me matriculo en la Escuela de Medicina. Me habían dado una beca del Municipio de 45 pesos mensuales, justo lo que cobraba la casa de huéspedes, por alojamiento y comida; de mi padre recibía lo necesario para cubrir el resto de mis gastos.

     En el tercer año de la carrera, la asignación mensual de la beca se esfumó y me di a la tarea de buscar una clínica donde trabajar. Ledón y Uribe (situada en Masón y San Rafael) fue esa clínica. Allí me daban alojamiento y comida amén de otros ingresos. Esta clínica se dedicaba al tratamiento de los “accidentes de trabajo”. En 5 año recibo una beca de la Escuela de Medicina con residencia en el Hospital “Calixto García” por mi expediente universitario; el beneficio venía acompañado de 85 pesos mensuales, alojamiento y comida, estos últimos jamás los utilicé ya que no eran comparable a los de la Clínica. 

     Por esos días y por embullo me presenté en el programa “Buscando Estrellas” de José Antonio Alonso y gané con la canción “Lágrimas Negras” dos semanas después en el canal 12 de TV hago una presentación en el programa de Fernando Albuerne y con la canción “Prohibido”gano el primer premio que repito también en la eliminación final. Esto hace que el Diario de la Marina ponga mi foto en “La Farándula” y me da Beca para estudiar solfeo y canto con el profesor Mariano Meléndez –tenor de la década de los veintes- y la pianista-arreglista Ángela Touza me preparó 12 números para emprender una gira junto a otros cantantes por Suramérica. Desistí del viaje en aras de la medicina, que fue siempre…… mi prioridad.

     Termino la carrera y por expediente tengo plaza de médico en el Hospital Universitario “Calixto García” mi deseo era seguir la carrera docente en el mismo Hospital, pero la dictadura tenía otros planes conmigo y me enviaron a la Medicina Rural por un año. Allá voy y heme ahora ahí en una esquina interior de un motor de línea que me lleva a mi destino rural…….Cristales (al norte de Majagua). La parte envolvente de mi figura llevaba de envoltura un trajecito negro, un tanto corto, de italiano corte con saco de redondeados bordes. A mi lado mi fiel compañero, flamante y reluciente maletín de médico que agarraba con las dos manos y que aún…..me parecían pocas. Este maletín me lo regalaron los amigos de mi pueblo después de mi graduación en homenaje “muy merecido que lo tengo” parafraseando a Miguel de Unamuno “La Generación del 98” que así le dijo al Rey Alfonso XIII en la entrega de sendos diplomas. Todos los que le antecedieron dijeron que el “honor era inmerecido”-  Unamuno replicó: “Su Majestad cada cual, con su verdad, ellos con su verdad y yo con la mía.”

     A los viajeros de aquel motor les parecía increíble que aquella figura extra planetaria, peripatética, pudiera suplantarles a sus excelsos curanderos (3 estrellas Michelin-3 estrellas Palace). Pues bien, aquel decimonónico motor de línea emitía estrambóticos ruidos; yo pensaba que eran las paralelas sobre las que se deslizaba, en lugar de líneas paralelas que por más que se prolonguen jamás se encuentran, estas se encontraban y desencontraban y aquel motor a no dudarlo, se iba a desarmar.

Pues bien, al llegar al fin a Cristales me alojaría en la casa de la dueña de los motores de línea, Adela, señora muy religiosa de aspecto virginal y maternal de exquisito trato que cohabitaba con las dos maestras rurales designadas a aquella región y justamente en frente del pequeño bohío donde tenía la oficina el “doctor”. Son las 10 de la noche, tocan a mi puerta, se desdibuja en el umbral de esta la figura de un guajiro y su yegua, me vienen a buscar, pasando quizás por delante del curandero de guardia……. su madre casi muere de incontrolables diarreas por 24 horas. Tomo dos sueros y debo subirme a la yegua flaca y demacrada detrás del señor, a horcajadas, sobre los huesos de las caderas del “Rocinante”.

    El sendero era abrupto y accidentado y por lo mismo la pobre yegua no se pudo lucir ante el extraño, con el paso fino sevillano que tanto había ensayado para la ocasión. En su andar una cadera subía la otra abajo -puro cachumbambé- al médico no le alcanzaban las manos para desesperadamente asirse a la anatomía del guajiro por donde acertara, casi todo el tiempo en el aire sin poder posar sus glúteos en la piel del jumento, loco por precipitarse al abismo que esperaba con los brazos abiertos. 45 minutos después estoy en el cuarto de la paciente, era una viejita bien entrada en años, por no mejor decir, bien salida en ellos. Yacía la casi fallecida en una colombina sin apenas moverse por las molestas contracciones musculares y calambres que se sucedían paroxísticamente. Un presto ayudante lanza una soga sobre el caballete para tratar de colgar el suero, no acierta y aquel mecate grueso se estrella contra el rostro de la infeliz agonizante, por fin con más cuidado acierta el señor, yo adivino una vena y ya está corriendo el líquido a toda velocidad. Le pongo un enema, que había en aquella época, de unos “polvos blancos astringentes” con un efecto de tapón de corcho. No podía irme hasta poner un segundo suero, que garantiza el trabajo y me dirijo a la habitación contigua, sala de recepción, con piso de tierra, encaminando mis pasos hacia el taburete pegado a la pared de yaguas. Súbitamente y en medio de la penumbra emerge una mano con un frasco de esmalte blanco y me brinda un poco de licor de mujer embarazada, malta con leche condensada. Yo que hacía rato mediaba sin éxito en cierta reyerta de mi intestino grueso con el delgado, me dije “quizás sea debilidad” pues desde que cogí el motor hasta ese instante solo agua había ingerido. Apresuré la bebida y pronto vislumbré el fondo de blanco esmalte, levanté la vista y observo por encima del jarro que varios vecinos y amigos, sentados en taburetes, me miraban bostezando y tragando en seco, disputándose en el subconsciente mi brebaje de gestante tan apetecido por ellos.

     Instalo el 2 suero, adiestro al señor del mecate de cómo retirar el suero y regreso al bohío en la misma yegua y pensando “cuan equivocados están todos con este particular medio de transporte y solo me falta….. un año”. Llego al bohío y heme allí sentado en una letrina sanitaria con las mismas diarreas de la viejita. Por fin terminó “la guapería intestinal” y me dije “verdad que no son tan feas las letrinas sanitarias”.

 Pocas semanas después descubro una incipiente epidemia de poliomielitis que reporto a Salud Pública y me envían mil vacunas inyectables.  En un jeep salí con dos guajiritos, después de enseñarlos a inyectar en mis propios deltoides (músculos del hombro), en tres días agotamos todas las vacunas en Cristales, La Reforma, Juan Criollo, Las Alicias, Arroyo Blanco, etc. Ya terminando la vacunación y subiendo una loma el jeep, que no tenía frenos ni emergencia, el motor se detiene súbitamente, los guajiros se tiraron fuera y dejaron solo al capitán del barco. Gracias a un enorme tronco se detuvo el jeep con tal estrépito que salí catapultado por sobre el parabrisas para aterrizar en el Hospital de Ciego de Ávila. Aquello que allí llegó era cualquier cosa menos médico, pantalones a raya verticales, camisa de rayón, botas que aun llevo puestas y sombrero jipijapa, amén de una cara cubierta de sangre, heridas contusas en frente y nariz, sucio y desvencijado. Me recibió el Dr. Ravelo, había que ver su simpática cara, pícaros ojos con gafas y negro mostacho, todo un poema escrutando al recién llegado para poderlo ubicar o era un australopiteco extraterrestre venido de saber Dios de qué ignota Galaxia o simplemente un carretero acabado de alzar una carreta de caña quemada del Central Stewart. ¡Cualquiera de ellos a perturbar mi paz solo ha venido!

Continuara………,

*El Dr. Jesús Bravo Espinosa es médico graduado de la Facultad de Medicina de la Universidad de la Habana. Obtuvo plaza en el Hospital General Universitario “Calixto García” que le fue negada más tarde. Se dedica a la práctica de la Medicina en Cuba durante el Servicio Médico Rural y en Ciego de Ávila, Cuba. Se radica en Miami, FL y completa sus exámenes de revalidación de su título con excelente desempeño. Ejerce la medicina por 28 años y es nombrado Médico Honorario del Mercy Hospital. Se reirá en el año 2002. Reside en Coral Gables, Miami. FL.

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Cuba: Constitución y triunfo del Partido Médico de la Revolución.

Buscando información sobre las depuraciones de los profesores de la escuela de Medicina de la Universidad de la Habana en los años iniciales de la revolución he encontrado este artículo que, desde una óptica pro castrista anuncia lo que fue la constitución y triunfo del Partido Medico de la Revolución. Coincide esto con la lectura aun… del libro “El Colegio Médico Nacional de Cuba y la Revolución Castro-comunista” con abundante datos sobre  los primeros años de la revolución. Esperamos que aquellas personas que tengan alguna información sobre este tema nos la hagan llegar a la dirección electrónica; en tanto que incluimos aquí este artículo que es una aproximación al tema:

50 años después de la constitución y triunfo del partido médico de la revolución.

Por: Dr. Rodolfo I. Jova  Casañas.*

En la gloriosa Sierra Maestra se luchó no sólo por la emancipación de los pobres, por los desempleados, por los campesinos, por los obreros, sino por todos los cubanos y para llevar a cada hogar la estabilidad, política económica y social tan mancillada por la tiranía batistiana.

Nuestros médicos también jugaron un roll determinante en la lucha armada, se creó la Sanidad Militar en las montañas, siendo su jefe el Comandante Julio Martínez Páez, también se encontraban hermanados en esta tarea los doctores José Ramón Machado Ventura, José Ramón Balaguer Cabrera, Oscar Fernández Mell, Piti Fajardo, Ernesto Guevara de la Serna, Faustino Pérez, Adolfo Rodríguez de la Vega, René Vallejo, Castellón y otros que bajaron de la Sierra con grados de comandante o capitán, no por ser profesionales, sino ganados en el combate contra las fuerzas enemigas.

Médicos del hospital que integraron el Ejército Rebelde. Sentados de izquierda a derecha: Oscar Fernández Mell (cuarto), José Ramón Machado (sexto). De pie, de izquierda a derecha: José Ramón Balaguer (quinto), Adolfo Fernández de la Vega (octavo), Rómulo Soler Vaillant (15to), Gilberto González Pérez (16to).
 Revista Bohemia, 1962
Todos ellos comenzaron su trabajo médico en distintas esferas y un día decidieron junto a otros colegas, sentar las bases políticas y formar un Partido para enfrentarse a la clase médica imperante en el Colegio Médico Nacional donde hacía muchos años agrupaba a una mayoría de médicos con ricas consultas, dueños de clínicas privadas ejecutivos de centros mutualistas pero también, médicos muy ilustres, científicos y personas honestas y revolucionarias que lucharon en la clandestinidad.

Recordamos a los Profesores: Roberto Guerra Valdés, Gustavo Aldereguía Lima, José Ángel Bustamante Olearis, Oscar García Fernández, Federico Sotolongo Guerra, Jaime Alemañy Martell, Mario Escalona Reguera, Rubén Rodríguez Gavaldá y el recién fallecido José López Sánchez y tantos otros, que fueron nuestros profesores y amigos.

El Partido Acción Inmediata tenía su líder, el Dr. Augusto Fernández Conde vocero del grupo de médicos burgueses y contrarrevolucionarios que pretendían continuar con su hegemonismo en el gobierno del Colegio Médico Nacional, sin reconocer que había llegado una Revolución verdadera donde el poder sería del pueblo y para el pueblo.

Es el 18 de Agosto de 1959, en que un nutrido grupo de galenos jóvenes revolucionarios junto a unos pocos profesores y médicos que habían renunciado a sus consultas se incorporaron al quehacer revolucionario, ocupando las plazas de aquellos que abandonaron el país; se reúnen para constituir en el anfiteatro del Hospital Universitario Calixto García el “Partido Médico de la Revolución”. Se eligió su Comité Gestor e integraron el mismo Oscar Fernández Mell, José Ramón Machado Ventura, José Ramón Balaguer Cabrera, Oscar García Fernández, Rubén Rodríguez Gavaldá, Jorge Aldereguía Valdés-Brito, Heliodoro Martínez Junco, Creach Creach, Daniel Alonso Menéndez, Robertico Pereda, Jaime Alemañy Martorell, Genaro Suárez Suarez, Mario Escalona Reguera, Yodú Preves, Vidal Yebra, Roberto Guerra, Helenio Ferrer, C. Inglés, Abelardo Bush, Ricardo Portilla, Mariano Valverde, Pablo Resik Habib, Agustín Lage Salceiro, Manuel Álvarez Alonso, Conde Otero, Jacinto Montalvo y muchos otros que hoy recordamos y que no están ya junto a nosotros .

Cuento esto, porque aunque muy joven (17 años ) comienzo a trabajar como oficinista en el Partido Médico de la Revolución, haciendo las inscripciones de los nuevos miembros que cada día se incorporaban al mismo llevando la documentación, la contabilidad y aprendiendo “cosas nuevas”, sí, cosas nuevas pues oír a estos profesionales hablar del mutualismo integrado, elaborar nuevos estatutos, y reestructurar las Comisión de Moral y Ética, del Colegio Médico Nacional; se imaginarán que sería para ese muchacho todo eso que oía. Se hicieron documentos rectores, reuniones y asambleas por municipios y provincias. En cada municipio donde existía una filial del Colegio Médico Nacional ahí estábamos mostrando los objetivos, las proyecciones y el Programa del Partido Médico de la Revolución y que no eran otros que los contenidos expuestos por nuestro Comandante Fidel Castro en la Historia me Absolverá y que hoy es una realidad en nuestro Sistema Nacional de Salud.

Es así como el 19 de Diciembre de 1959 en los salones del Hotel “Casa Granda” en Santiago de Cuba se efectuaron las elecciones colegiales y fue elegido el Comandante Dr. Oscar Fernández Mell como Presidente del Colegio Médico Nacional, Dr. Leopoldo Araujo Bernal como Vice Presidente, Jorge Aldereguía Valdez-Brito como Secretario.

Fui testigo ese día de un enfrentamiento político donde vi brillar al Dr. Gustavo Aldereguía Lima a Julio Martínez Páez a Machadito y a tantos otros los cuales dejaron en mí, ideas y principios imborrables y los cuales me han servido para conducir mi vida a través de estos 50 años, después de la constitución y triunfo del “Partido Médico de la Revolución”.

Resumen: En la gloriosa Sierra Maestra no sólo se luchó por la emancipación de los pobres, por los desempleados, por los campesinos, por los obreros, sino por todos los cubanos y para llevar a cada hogar la estabilidad, política económica y social tan mancillada por la tiranía batistiana...

*Especialista de II Grado en Administración de Salud. Profesor Auxiliar y Vice Director Docente e Investigación. Hospital Ortopédico “Fructuoso Rodríguez”.

Fuente: Ilustrados



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Con Audrey Hepburn en el Central Dos Ríos.

Había terminado el curso correspondiente al tercer año de la carrera de Medicina. Esto en el Hospital Universitario Calixto García, en la Sala Clínicas Altos. Fue y sigue siendo un año del cual no se han apartado mis recuerdos.

En el curso entre los años 1969-1970, la Revolución llegaba a su décimo aniversario y este tiempo que ocupa mi memoria fue para aquella sociedad, en permanente conmoción y asombro,  el año del Esfuerzo Decisivo(1969) y el Año de los Diez Millones (1970). La Zafra de los 10 millones marcó aquel tiempo, pero no fue solo eso. La sociedad en su conjunto, la dirigencia de la Revolución, todos, fueron convocados a un empeño que consolidaría el proyecto revolucionario y nos sacaría de las nuevas miserias y privaciones que ya nos había dado el ensayo aquel de socialismo real, con sus ventajas según mostraba y sus carencias.

La Revolución aquella ajena y parte del tejido social de una nación comprometida y gobernada por una dictadura que  ya se consolidaba, requería de eventos que la legitimaran y la presentaran como una sociedad exitosa y en nada fallida; es por eso que se hizo un esfuerzo decisivo y la nación toda se propuso como meta hacer una Zafra donde se produjeran 10 millones de toneladas de azúcar; fue la Zafra de los Diez Millones.

Fue así que a principios de mayo del 1970 los estudiantes de medicina en La Habana fuimos movilizados para esa última etapa decisiva de la zafra hacia las provincias del oriente; tal vez ya muchos altos dirigentes sabían que aquella excelsa y gloriosa meta acabaría en un rotundo fracaso. Nosotros también éramos parte de aquel entusiasmo condicionado y aprehendido, queríamos nuestra parte de gloria. Fue así que temprano en la mañana abordamos aquellos ómnibus vetustos, que nos recordaba el plan de becas, para emprender un largo viaje que nos llevaría a Palma Soriano en el extremo oriental de la isla.

Atrás quedaba una ciudad casi marchita; las constantes movilizaciones a la agricultura y el llamado a la Zafra  fue la  estocada más  cruenta que hacia la revolución a la capital, que años antes aun mostraba un especial encanto. También quedaban atrás las experiencias personales de un año intenso de prácticas clínicas, la fe en medio de un entramado antirreligioso , la novedosa experiencia del compromiso social del cristiano en un evento inusual y creativo y por último la sorpresa y el enojo de un círculo político en el aula de Clínica Bajos, que marco mi paso por la Universidad.

Jornada de encanto, alegría y bromas fue aquel viaje donde en la mitad del camino di cuenta de un abultado folleto sobre enfermedades comunes y manejos de estas; que sería sin dudas lo que iba a encontrar cuando me desempeñara como médico designado y enfermero ocasional. Este sería nuestro trabajo, en aquella histórica zafra, entre las decena de miles de cortadores de caña que ya estaban, hacia muchos meses, en los cañaverales.

Audrey Hepburn
El Palma Soriano bajamos de los ómnibus cansados de un viaje prolongado y agotador sin perder el ánimo y dispuestos a incorporados a las labores que nos designaran en aquella  zafra. Los funcionarios locales  y nuestros dirigentes estudiantiles se movían entre los estudiantes de Medicina y algunos ya se subían en algunos vehículos para ser llevados a sus destinos.
No sé de donde salió aquel sujeto de andar rápido y hablar igual de rápido que se me presentó como administrador del policlínico del Central Dos Ríos y me dijo, preguntando,  si ya estaba listo para salir. Entonces mi destino era el Central Dos Ríos, un central azucarero  en el municipio de Palma Soriano a escasos kilómetros de esta ciudad hacia el oeste  y teniendo de por medio el Rio Cauto.

En una cercana boca calle tenia estacionado un jeep descapotable donde pusimos mi equipaje detrás y justo en el momento que tome asiento al lado del conductor, apareció de la nada, con pasos agiles y resueltos una joven de delicada belleza, con una delgadez distintiva; estaba vestida con ropas de miliciana, pantalón verde sin los grandes bolsillos laterales, ligeramente ajustado a su cuerpo grácil y hermoso y una camisa blusa de tono azul, calzaba una botas rusticas. De un salto subió al asiento posterior en tanto que el administrador me decía como con desgano…...”ella va con nosotros”. El camino era corto en tanto que miraba de soslayo aquella belleza miliciana que por un momento me recordó una foto de  aquella actriz británica, que entusiasmada con un viaje a Cuba, apareció vestida de miliciana en un evento en la ciudad de Londres; Vanesa, si Vanessa Redgravees su nombre.

Pero más que nada yo no paraba de preguntarle al administrador del policlínico de Dos Ríos como iba la zafra, cuál era el entusiasmo por esta y sobre todo si sabía cuál sería nuestro trabajo en el policlínico; dando por seguro que ambos ya estábamos ubicados allí. Con fastidio contestaba a mis preguntas, pero lo que no quedaba claro era dónde  íbamos a trabajar; entonces me preguntaba por qué nos llevaban al policlínico de esta localidad tan cercada. Le dije, “no se ella si  tiene tanta hambre como yo..., que apenas comí en el camino y ya está cayendo la tarde”. El asintió y me dijo que antes de llegar al Policlínico iríamos a un comedor obrero muy cerca. Llegamos al lugar y en poco tiempo estábamos sentados delante de una mesa de cemento propia de los comedores obreros dando cuenta de una escasa pero bien preparada bandeja proletaria. En aquel momento no tuve tiempo de reparar en aquella belleza que me sorprendió como una agradable aparición en aquella calle de Palma Soriano y que suponía una estudiante más de medicina, llegada como yo desde La Habana.

Audrey Hepburn
Llegamos al Policlínico, como era usual, una casa de las confiscadas, espaciosa y de madera, haciendo esquina y bien adaptada para los propósitos de una facilidad de salud. El sujeto abrió la puerta y pronto estuvimos en un patio central donde de nuevo pude mirar, esta vez con detenimiento aquella joven bonita como pocas que caminaba delante de mí con soltura y elegancia. Sin duda  tenía un especial candor y delicadeza que superaba sus rustica vestimenta; mostraba  una belleza de la que muy pocas pueden presumir, de esas que con muy poco están simplemente espectacular.
El administrador nos dejó en la puerta de lo que sería la habitación que ocuparíamos, al fondo había un baño pequeño que era el único que en aquella hora de la tarde aparecía iluminado. Entramos y dejamos los equipajes, el de ella más escaso que el mío, algo que me sorprendió.  En tanto que con una voz dulce y apagada por el cansancio, aquella encantada inocencia me dice lo cansada que estaba y que quería tomar un baño. Tenía una atrapante mirada enmarcada por unas cejas bien oscuras, angulares e intensas y un rostro de esos tan hermosos que suelen molestar; el pelo negro corto muy corto y un cerquillo a mitad de frente que hacía más sencillo su precioso rostro.

No , no podía ser…, sí que lo era; tenía delante de mí como una aparición la figura icónica y única de Audrey Hepburnen aquella habitación…, velado escenario de una tarde que ya llegaba en aquel distante poblado de Dos Ríos.

La turbación me llevo a tomar, en amable gesto, un cubo que allí estaba en tanto que le decía que iría por agua para que pudiera bañarse y así lo hice. Ya en el patio interior donde había una toma de agua me encuentro con el administrador que esta vez, en tono más en serio que en broma, comenzó una sarta de comentarios lascivos sobre ella, Audrey, sin escapar detalles lo que me molesto. Ella aguardaba en la habitación.

…, y de qué forma. Cuando entro a la habitación Audrey estaba de pie al lado de la litera completamente desnuda, su mano izquierda descansaba en el borde de la  litera con ligereza y su brazo derecho descendía asiendo sin proponérselo una prenda de ropa. Extrañado mire aquella preciosidad dada en desnudez, sin que el instante y la incómoda perspectiva que se me ofrecía encontrara alguna reacción a una realidad que superaba el asombro. No se cuanta intencionalidad había en mostrase así y si aquello desafiaba mi ingenuidad. Se dice que la desnudez refiere por un lado a la pureza física, moral y espiritual. Se asocia al estado original, primigenio y puro del ser humano; refleja un retorno a lo primordial. Lo real es que ella estaba allí, desnuda, superando su inocencia si es que la había; pero a fin de cuentas siempre hay la ternura y exquisitez  en un cuerpo de mujer.

Hice un  breve gesto de aprobación sin palabras para salir de inmediato de aquella habitación. Caminé sin sentido en el patio una y otra vez para regresar a la habitación donde ella ahora estaba descansando en la cama y cubierta con una sábana que mal resguardaba su desnudez. Fui al baño me desvestí y me lance de un tirón el agua, para vestirme con rapidez y buscar, como lo hice, un lugar donde dormir en una de las consultas que permanecía abierta.

Dormí sin que pensamiento alguno me asaltará en la noche, llegando a una mañana algo tardía donde encontré al administrador en el patio, nos vamos, me dijo en tanto que fui a recoger mi equipaje a la habitación donde Audrey ya no estaba. Había en la habitación  una sensación de extrañeza y ese raro estremecimiento que se siente como algo que está presente, como detenido en el tiempo e impalpable, en un lugar donde no están solo objetos inanimados. Nada se me dijo, desapareció como había llegado, como una encantadora aparición.

Ya en el jeep, le pregunte al administrador-chofer, a donde íbamos…. “Pa’ el Central Oriente”, me dijo. Por aquel camino de agreste terraplén no se habló ni una palabra. Atrás quedaba aquella tarde de mayo del año 1970 cuando encontré a Audrey Hepburn en el Central Dos Ríos…., le vi desnuda.


2016© 

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Medical solidarity pays well.

By Augusto Cesar San Martin.*  

For the Cuban government, medical solidarity is a windfall. Monopolize its sale, a priority

For The government, medical solidarity is a windfall. To increase profits, monopolize the sale of health services is a priority of the Ministry of Public Health (Public Health Ministry).

Prevent earnings from escaping toward those who produce, it is the first purpose of the authorities. During the last year the Ministry of Public Health paved the way to bring slavery to immigration doctors opening on the island.

Special status for doctors

Working on issues of pressing irons, the government issued Decree Law No. 302 on migration states:

¨ ... With regard to the final departure from the country, the worker must apply to remove the head of the entity, and report their intention to travel abroad definitive way.

The violation of the decree, supported by the labor code, involves professional disqualification. Also provides for the suspension of benefits as health workers, Infomed, Internet, media houses as basic access to literature and other registration stamp within a period of 30 days.
A source at the Department of Immigration and Aliens (DIE) who asked not to be named for fear of job reprisals, told CubaNet.

The decree contradicts the new immigration regulations ... For us the category of final departure there since 2012.

No money, no solidarity

Another visible step to grab the medical solidarity income amounting to 8.7 million per year is the creation of a monopoly to sell medical services.

On July 1 the Distributor of Medical Services (SMC) created with Cuban capital in 2009, absorbed legally SERVIMED, who sold limited health services.

The purpose of joining a company of 25 years of creation to the SMC is to expand the marketing of seven service lines. Pharmaceutical, optical, welfare and quality of life, health borders, attention to foreign patients, academic events and technology.

The creation of the new consortium was supported by the Ministry of Foreign Affairs (Foreign Ministry). The ambassadors of the 66 countries where there are about 50,000 Cuban doctors, discussed and with foreign government des stimulation individual contracts of Cuban doctors.

Describes a report submitted by an official Cubanet MINSAP, which increased medical Angola stopped, waiting for concrete by the Angolan party discourage hiring private individual clinical measures and institutions.

It added. Reviewing individual contracts and negotiate with the partner commitments not to individual contracts and that their procurement is through the SMC.

Promote agreements with private clinics through the SMC as a way to counter the individual contracts, or what best means to monopolize the business.

The report MINSAP direction, directs, review individual agreements and the SMC to negotiate with the other party and not allow individual contracts in public or private institutions. At least those provide high profits demanded by the government.

In cases of technical and contracted health professionals, the report makes clear that even abroad, are under the terms of the Cuban Labor Code.
Legalization of hegemony

The exploitation of health workers is described in the bad and restrictive living conditions of physicians in the countries where they are serving missions. Also in the appropriation by the Cuban government for more than 70% of the salary paid by the beneficiary government, every doctor.

To cite one example, the Cuban government gets 3000 to 4000 dollars per month you pay the Cuban doctors Brazil.

Within the island, the best picture of the depreciation of the health sector is the wage, high in the past year to $ 64 monthly. What becomes a privilege fulfill mission to Brazil in bad and restrictive conditions, at a salary of $ 400 and 600 deposited in Cuba to encourage the return.

But the return of health workers who slavery escalates. With a better view of their service, the Cuban doctors do not return with the same ideas. As the government realized, he implements what he does best, suppress ideas.

By order of the Ministry of Public Health, is withheld passport to reviewers when they return to the island, either on holiday or for the purpose of their mission.

The measure has the aim of avoiding individual contracts and violation of Decree-Law No 302, on permits to leave the country.

Despite the intimidations, the Ministry of Public Health recorded 109 Comprehensive General Medicine specialists left the hospital without respecting the decree. The number of rebels doctors down to 48 in non-specialized physicians, 29 pediatricians, 28 internal medicine, 18 anesthetists, 15 and 14 gynecological surgeons.

In this sense, the Calixto Garcia Hospital is among the most disobedient with a total of 35 doctors who left the facility without notice or requested temporary permit, and did not return.

They continue in Havana, the Enrique Cabrera hospital with 29, Manuel Fajardo 17, William Soler and Juan Manuel Marquez 14 13.

After the entry into force of the decree, until now, they were disqualified 211 health professionals. Promote disqualification records it is part of the policy of the Ministry of Public Health, according to the cited official report which blames its implementation to the provincial directors, human resources, rectors and deans.

Without the right to strike, not even express, health professionals reported double revenue to the government, money and an image of solidarity usurped Cuban doctors.
* Augusto Cesar San Martin. He was born on April 20, 1967 in Havana. It was captured by the Interior Ministry and studied Criminal Sciences Institute at the Hermanos Martinez, where he graduated. By discrepancies with the military, called permanent downward of the agency, a request that was denied for a year. At that time he established contact with the peaceful opposition and was jailed in 1994. He declared a prisoner of conscience in 1996, and his release from prison collaborated with the Cuba Press agency from 1997 to 1999. In 2006 he founded the Center for Information Jose Lezama Lima.

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Hospital salvaje en la Ciudad de la Habana, Cuba.

Hospital salvaje

Las condiciones del Sistema de Salud cubano, se hacen cada vez más difíciles, no sólo por la falta de médicos y enfermeras, también escasea el personal de limpieza y la voluntad de buena atención a los pacientes.

Una señora de nombre María, que vive en la calle Zanja, en esta capital, se dirigió con carácter urgente al Hospital Calixto García, sito en la calle G, en la barriada del Vedado en el municipio Plaza. Ella sangraba por el recto a nivel de hemorragia.

Paciente en estado de embriaguez, golpeado , semidesnudo que se
cae de la cama en el cuerpo de guardia. 
Desde las 3 pm que llegó al centro asistencial, estuvo en una camilla con las sábanas sucias sin cambiar hasta las 10 y 30 de la noche, tanto ella como el piso se mantuvieron todo ese tiempo con sangre, pues no solo las enfermeras de guardia dejaron de asearla, sino también estaban carentes en el Hospital de una persona encargada de la limpieza.
De igual forma un señor que llegó en estado de embriaguez y con un golpe en la cabeza, se había orinado y lo mantuvieron en esas mismas condiciones, hasta que horas más tarde se cayó de la cama -pues no tenía acompañante- se rompió la nariz y soltó sangre, aunque no lo curaron.(Foto arriba )

Cuando los pacientes se recuperan y les dan el alta, si no tienen otras sábanas, esas mismas sucias las dejan en la cama, y allí acuestan a cualquier otro paciente.

La Habana, 28 de diciembre de 2014.


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Pablo Milanés se opera en España, la Dra. Chan OMS llega a La Habana y el sobreviviente…, sobrevive en un hospital cubano.

¿Invidia? Que si Pablo, poeta cubano nacionaliza’o españó se operó en Galicia y no en el Calixto. Y no falta el que se desgañita clamando traición a la gloria esa que se ha viví’o del mulato consecuente que no quiso pasar por el bisturí de la patria, pero es que después de cómo salió Chávez, ¿quién se atreve con la potencia? Milanés se opera donde le salga de sus cojones, o en su caso, de sus riñones. Lo que se llama con todas sus letras pura luzbrillante, porque no hay más nada que quemar en la isla y en sus orillas. Más, ahora, no falta el que cree que con la visita de Putin, (que según muelean algunos, ¡incluso en los Mayamos! es el más respetado líder de no sé qué) volverá la carne rusa regalá. ¿Dime algo?

“Despiértate. Niño, despierta… Hola, niño, despiértate. Ehhh… ¿Dónde estoy? ¿Quién soy? ¿Hoy es ayer o mañana es hoy? Si esto no es el infierno algo anda mal… ¡Ah no! ¡Esto es un hospital! ¡Qué feo, las paredes sin pintar! ¡Ventanas, pastillas, pisos sin limpiar! Dije… ¿Qué? Aquí no me voy a quedar, aquí lo que me van es a matar. ¡Me voy! (…) ¡No quiero morirme!
VIDEOdel Sobreviviente…, a continuación:
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¿Cómo es posible que en Cuba, una sobredimensionada potencia médica, sea tan difícil aliviar el dolor de un nacional?

¿Qué puede hacer un niño con un ataque de asma, ante la falta de aerosol y la negligencia médica?

HABANA, Cuba -¿Qué puede hacer un hijo de vecino con un dolor que le atraviesa el pecho, un ataque de asma, o una subida de tensión arterial, sentado en un cuerpo de guardia escuchando música instrumental,  ante la falta de implementos médicos y la negligencia o desinterés de muchos trabajadores de la salud?

¿Acaso la insoportable angina se calma sustituyendo la tableta de nitroglicerina debajo de la lengua con los acordes de El Bolero, de Ravel? ¿La falta de boquilla para el aerosol de un asmático se resuelve con Stardust, de Armstrong? ¿La tensión arterial se baja con un Nocturno de Chopin?

Sin embargo, Maricel Oliva, doblada de dolor, y debido a la falta de papel para realizarle un electrocardiograma en el policlínico Carlos J. Finlay, de Marianao, antes de ser atendida en el Cuerpo de Guardia del Hospital Clínico Quirúrgico Calixto García, en el Vedado, tuvo que escuchar un popurrí de música instrumental.

Hospital Universitario Gral Calixto Garcia, La Habana ,Cuba
“El técnico no está. La recepcionista dijo que no me desespere, pues lo mejor para el dolor en el pecho es la música instrumental, que relaja, hace circular la sangre y mejora el ritmo del corazón. Para música estoy yo”, me dijo y se tapó los oídos para no escuchar las notas “combativas” de El Mayor, de Silvio Rodríguez, en una versión instrumental de la Orquesta Sinfónica Nacional.
En el área de espera del Cuerpo de Guardia, una señora de la tercera edad, ante la ausencia del camillero, era conducida hacia la enfermería por una joven que, sin destreza para conducir la  camilla, topetaba con la pared y se detenía, bajo la melodía de Los ejes de mi carreta, de Atahualpa Yupanqui.

Una joven que apenas podía hablar por la congestión pulmonar, parándose de una silla sin espaldar colocada junto al pestilente baño, se sentó a mi lado y expresó: “En el policlínico Reina, de Centro Habana,  no hay boquilla para dar el aerosol, y cada vez que tengo reforzamiento  tengo que venir hasta aquí”

En las más de tres horas que aguardé por mi turno para ser atendido por alguno de los tres médicos de guardia que atienden las “urgencias”, más de 100 personas con distintas dolencias pasaron por la sala de espera, y pocas salieron satisfechas con la atención recibida.

Un señor que dijo nombrarse Roberto  y no tener miedo a denunciar ningún tipo de negligencia, aseguró que hacía más de una semana corría del consultorio de la familia, en Centro Habana, al policlínico Van Troy, en ese municipio, y de ahí a “este Calixto García remozado, pero con igual desatención”.

Esto es lo último que me podía pasar. Me recetaron Enalapril para controlarme una tensión que por más de una semana osciló entre 200 con 100, pero como no resultó, pues según la enfermera del consultorio esta tableta no siempre es efectiva en personas de color, me mandó Captopril  y aquí no hay”.

Jóvenes, adultos, personas de la tercera edad, se preguntan cómo es posible que en una sobredimensionada potencia médica, con acceso gratuito para todos los ciudadanos del país, y una hoja impecable de atención a extranjeros, tanto aquí como en sus países, sea tan difícil aliviar el dolor de un nacional.

Preguntado Roberto sobre el tema, me contestó para Cubanet: “Estos son unos asesinos silenciosos. Como trabajan con un pie aquí y otro soñando con una misión en la selva de Brasil, Timor Leste o en el Ecuador, para resolver sus problemas, poco les importa que explote quien  no tiene nada que ofrecer”.

Ni los aumentos salariales que aún no les alcanza para terminar el mes, o el mejoramiento de las condiciones laborales en algunos centros hospitalario del país, logran un servicio eficiente por parte de muchos trabajadores de la salud, que delegan en Debussy, Mozart o Leo Brouwer, la responsabilidad de curar.


*Periodista independiente cubano, reside en la Ciudad de la Habana, Cuba. 

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El engaño de la Salud Pública cubana.

Dr. Eduardo Herrera Durán.*

Muchos hablan de los supuestos logros de la Salud Pública en Cuba; incluso, hasta visitantes extranjeros que no conocen realmente lo que sucede en el país. Las cifras que ofrece el gobierno no analizan fielmente la situación de salud; por ejemplo en la mortalidad infantil, que sí  ha disminuido, pero a costa de la disminución de la natalidad, lo que trae como consecuencia el envejecimiento de la población.

El llamado “Sistema de Salud gratuita” para todos  es muy sencillo, cuando los recursos empleados por el Estado en temas de salud son muy escasos, como podemos ver en Hospitales, Policlínicas, Consultorios y otras Instituciones de Salud.

Cada día es mayor el desestimulo de los trabajadores de este sector, por el salario que no llega al dólar diario, lo que contribuye al empeoramiento en la atención al paciente, porque es por todos conocidos que los pacientes muchas veces tienen que “dar algo a los médicos” para que la atención sea realmente efectiva.

En los hospitales mueren pacientes por falta de medicamentos e instrumental médico, como son los endoscopios, que en hospitales como el Calixto García no existen en el servicio de urgencia, dificultando el diagnóstico y tratamiento de los sangramientos digestivos tan frecuentes como urgencias graves.

Muchos médicos mienten a los pacientes y familiares respecto a que el tratamiento que se usa es el más efectivo y en realidad no es así, lo que sucede es que a veces por la falta de literatura actualizada o el útil internet desconocen  los avances, y aunque los conozcan tampoco pueden expresar que no existen, ya que pueden ser sancionados.          

Las autoridades refieren que la tecnología empleada es de punta, cuando los equipos comprados para los hospitales del pueblo son de tecnología obsoleta;  ejemplo de ello son los tomógrafos de un solo corte, por mencionar sólo un ejemplo de los muchos que existen.

El pueblo dice agradecer la atención gratuita, aunque de tan mala calidad, ya que piensan que es un favor que el gobierno les está haciendo y no una obligación, puesto que no conocen sus derechos plenamente.

*Médico cubano radicado en la Ciudad de la Habana, Cuba. Se desempeña como reportero independiente para la agencia Hablemos Press.

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¿Cómo esperan los pacientes en el Cuerpo de Guardia del Hospital Calixto García en La Habana?

Indolencia hospitalaria

Ubicado en el Municipio  Plaza, en la capital, el Hospital  Calixto García, el  18 de Julio de 2013 mostraba una triste escena.  En la dependencia donde está situado  el Cuerpo de Guardia, se encontraba –como es usual- un grupo de pacientes y acompañantes esperando para ser atendidos por los médicos de ese servicio.

Sala de Espera . Cuerpo de Guardia.
Hospital General Doc. Calixto Garcia
Se pudo constatar la presencia de dos personas en estado de embriaguez alcohólica; una de ellas con afectaciones psiquiátricas, que promovía trastornos  con los allí presentes y que posteriormente cayó al suelo y sufrió una pequeña herida en su rostro, no recibió tratamiento para la misma, y permaneció tendido largo tiempo en el piso, sin nadie preocuparse por su situación, y el  otro sujeto que fue traído en una ambulancia y depositado  en una camilla, sin sábanas; al estar solo, demoró largo tiempo sin atención médica.
Es triste observar la enajenación existente en nuestro país, ya que muchos ciudadanos, dada la caótica realidad en que vivimos, acuden a las bebidas alcohólicas, a cualquier hora del día, para escapar de las escaseces y necesidades. Consumen bebidas caseras por ser más baratas, pues los salarios que perciben son muy bajos y no tienen acceso a la divisa. Este tipo de ingestión corre el alto riesgo de estar contaminada, como sucedió recientemente con el caso relacionado con el alcohol de madera y que trajo como consecuencias algunos fallecidos.


Nota: Información recibida por correo electrónico desde la Red cubana de comunicadores comunitarios , desde Cuba. 

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Donde recibe atención médica Hugo Chávez y donde los cubanos excepto los altos dirigentes comunistas….,

La Habana, 28 de Enero.- Hugo Chávez Frías es atendido en instalaciones para extranjeros en La Habana, mientras los cubanos padecen los problemas del sistema hospitalario y los médicos la partida a las misiones al extranjero y los bajos salarios.

Los llamados hospitales para extranjeros, como los llaman los cubanos, sirven para atender al turismo que llega en busca de resolver sus problemas de salud o una operación estética; y sólo los casos más graves de pacientes cubanos. En uno de ellos está el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías.

Desde el 9 de diciembre el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se encuentra en las instalaciones del Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas (CIMEQ), recibiendo tratamiento por su padecimiento recurrente de cáncer.

El CIMEQ se encuentra ubicado en la calle 216 y avenida 11B, reparto Siboney en La Habana, donde se encuentran las residencias de los políticos y militares de más alto rango y cerca de la zona de embajadas.

En el CIMEQ existen casas para que se queden los familiares del paciente, cocina y otros servicios que garantizan la privacidad de todo el que entra.  En su lista de tratamientos médicos destacan la cirugía estética, como demuestra su página web (http://www.cimeq.org/es/cirugia-estetica).

Salas José Antonio Echevarría y Avelino González. Foto: Gerardo Younel Avila.
Una fuente oficial, que pidió el anonimato, dijo que "Chávez se encuentra ingresado en un Área restringida del CIMEQ, conocida por Objeto 20".
El área donde está el presidente venezolano está restringida y si te pones a “merodear, enseguida te llaman la atención por un altavoz, pues todo es monitoreado desde una sala".

"Allí la tecnología médica es la más avanzada del país y solo puede entrar personal autorizado por el gobierno", afirma.

Según la fuente, el CIMEQ solo atiende a los miembros del Partido Comunista que laboran en el “Alto Mando del Ministerio del Interior, la Contrainteligencia, Departamento de la Seguridad del Estado, Consejo de Estado, Asamblea Nacional, trabajadores del Contingente Blas Roca, Polo Científico, Héroes del Trabajo y sus familiares".

El CIMEQ no es el único hospital para extranjeros en La Habana, están la clínica Camilo Cienfuegos, ubicada en el Vedado  y el Hospital Cira García en Miramar, brindan una excelente atención a extranjeros, pero no a cubanos.

La atención a Hugo Chávez ha creado disgusto entre los cubanos que alegan por qué para él hay de todo y para los nacionales no.

Juana Labrada, trabajadora agrícola, residente en el municipio San José de las Lajas de la provincia Mayabeque, lleva 4 meses esperando un turno para operarse de cáncer.

"Aún no he recibido la notificación. Me han dicho que en el Hospital Miguel Enrique hay dos salas infectadas y que no pueden operar por el momento. También me han dicho que no hay reactivos [para sus pruebas médicas]”.

Después comenta de manera sarcástica, “¡Yo creo que tendré que ir a Venezuela a atenderme con los médicos cubanos!".

Los hospitales “para cubanos”, como se les conoce popularmente entre los habaneros, no tienen las instalaciones adecuadas y sufren la partida de miles de médicos cubanos al extranjero. Hospitales como el Universitario Calixto García y el Miguel Enrique de La Habana se encuentran en un estado alarmante de abandono y deterioro.

Las imágenes que acompañan este reportaje fueron tomadas hace dos semanas en las salas José Antonio Echevarría y Avelino González del Hospital Docente Clínico Quirúrgico 10 de Octubre -conocida como La Dependiente- en La Habana. Aunque este Hospital se comenzó a reparar hace más de 12 años aún persiste el deterioro.

Al entrar a las instalaciones de “La Dependiente” se puede percibir la destrucción de las columnas y las grietas que indican que están a punto de caerse. Las paredes no han recibido pintura durante años. Las puertas sin cerradura, con marcos desprendidos. Hay baños sin tazas, ni lavamanos, donde no hay agua potable permanente. Los pisos manchados y salas de consultas e ingreso sin desinfectar.

Médicos aseguran que los salones de consulta, incluso, se encuentran infectados por cientos de bacterias y para desinfectarlos tardan meses por la falta de productos químicos. Se puede observar el excremento de murciélagos y el alto índice de infestación de cucarachas, ratones y mosquitos.

En estas condiciones, cientos de ciudadanos son atendidos a diario por un personal médico que se lamenta de la falta de alimentos y los bajos salarios que perciben. Una realidad que, además, les sirve de estrategia -muy efectiva, por cierto- para lograr una “meriendita de sus pacientes” o algún “donativo” que les garantice el pasaje de regreso a sus casas, como pago extra por sus servicios.

El salario mensual de los médicos especialistas es de 563 pesos cubanos o moneda nacional (unos 23 dólares), sueldo que no alcanza para mantener a sus familias.

De cinco médicos, a los cuales mostramos videos de las salas José Antonio Echevarría y Avelino González, cuatro opinaron que "éste desastre es a nivel nacional"; pero ninguno se atrevió a declararlo ante cámaras, porque "eso equivaldría a la inmediata expulsión" de sus "puestos de trabajo".

Maritza Martínez, una intensivista, residente en el municipio San Antonio de los Baños de la provincia Artemisa, al ser consultada reconoce que "miles de cubanos tenemos que esperar meses para hacernos un tratamiento médico, incluso muchas veces recurrir al soborno para resolver [la espera]".

Martínez explicó que "el gobierno dice que la Salud Pública es gratuita”. Sin embargo, piensa que los trabajadores cubanos pagan suficientes impuestos que no se reflejan en el sistema de salud ni en los salarios.

Cuba envió masivamente más de 40 mil galenos a unos 70 países en los últimos años.

El noticiero de televisión, informa cada semana los logros y sacrificios de los profesionales de la salud en misiones como Haití, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y otros.

Los médicos que quedan son insuficientes para asumir la carga de trabajo de los que viajan, y están disgustados por el agobio de los prolongados turnos de trabajo- lo que empeora la deficiente atención a la población- sin que  represente un mayor ingreso salarial.

En una nota, publicada el 3 de noviembre del 2012 en el periódico Granma, órgano oficial del Partido Comunista, el gobierno afirmó que el sistema de salud cubano cuenta actualmente con 497 mil 21 trabajadores, una amplia red de consultorios barriales, policlínicas y 153 Hospitales, a los que se suman 13 centros de investigación, sin mencionar los Hospitales de lujos que prestan servicios a los extranjeros.

La televisión cubana, no ha mostrado imágenes de consultorios, policlínicos y hospitales donde se atienden a los cubanos de a pie en estado de abandono o con problemas. Aunque los problemas del sistema de salud están a la vista de todos.

En la actualidad, sólo unos pocos galenos se atreven a hablar del tema en público, y cuando lo hacen tratan de no comprometer sus intereses personales y profesionales. Hablan en voz muy baja en pasillos y consultas, alertan calladamente a sus pacientes sobre las epidemias y los orientan sobre las medidas que deben tomar.

Hasta inicios de 2013 el gobierno no había reconocido públicamente que en La Habana -a través de los medios informativos- existieran casos de dengue o cólera. Desde junio de 2012 las dos epidemias han cobrado decenas de vidas en distintas regiones del país, según informes independientes, realizados por activistas de derechos humanos.

Los primeros casos de cólera fueron detectados en el mes de junio del 2012 en el municipio Manzanillo, provincia Granma al oriente de Cuba. La epidemia se ha propagado por diferentes provincias superando las medidas sanitarias de  las autoridades.

Fuentes médicas hablan de decenas de muertos por dengue y cólera, pero el régimen no ha dado a conocer la cifra de manera oficial.

En la capital se han detectado 98 casos de cólera entre los meses  de diciembre 2012 y enero 2013, según datos ofrecidos por personal del Ministerio de Salud Pública.

El gobierno solo reconoció públicamente -el 13 de enero del 2013- 51 casos de cólera y dijo tener controlada la epidemia. Sin embargo, se han localizado varios fallecidos por esta epidemia en Guantánamo y La Habana.

El 3 de diciembre, Cuba inauguró su primera Convención Internacional de Salud Pública con la presencia de Ministros de unos 15 países y con más de 700 delegados extranjeros. Se mostró el desarrollo del sector sanitario en la Isla. Como era de esperarse, los médicos cubanos no mencionaron las condiciones en que realizan sus labores en los hospitales Miguel Enrique, Calixto García o las salas José Antonio Echevarría o Avelino González, debido a las mordazas y presiones del gobierno.

Usted puede ver una serie de fotos sobre las facilidades hospitalarias en La Habana donde se atienden los cubanos haciendo CLIC AQUÍ

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En Cuba…, “tu servicio de salud es gratuito… pero cuesta”.

LA HABANA, Cuba, enero, 2013 -Mientras esperaba la consulta en una de las salas del Cuerpo de Guardia del Hospital Calixto García, vi los afiches que adornaban las paredes. Eran carteles informativos, que exponían los precios de algunos de los servicios médicos que ofrece el sistema estatal de salud, y que sin embargo, no se cobran directamente. El título se repetía en cada uno: “Tu servicio de salud es gratuito… pero cuesta”.

En el resto de las salas de espera colgaban otros afiches, con una muestra del costo de los Servicios de Estomatología, los Hospitales Ginecobstétricos (Segundo Nivel de Atención), y los Institutos (Tercer Nivel de Atención).

Lo primero que absorbió mi interés fue el laconismo de la palabra “pesos”, que por un rato me dejó en la incertidumbre de a cuál de los dos remitiría. Finalmente, asumí por el contexto que debía ser la “moneda nacional” (o peso débil), pues esa tarifa en “moneda convertible” sería demasiado escandalosa. Luego me fijé en los números, con esa cantidad de centavos que parecían de capricho, pues ya los antiguos “quilos” únicamente se ven en los bancos, y en las ofrendas religiosas. Y cuando se paga la electricidad o el teléfono, uno siempre deja la propina de un aproximado superior. Y los de la moneda convertible (o peso fuerte) hace años que no se usan en las tiendas de divisa, cuyos precios oscilan de cinco en cinco, por lo que –en la práctica– su escala centesimal se reduce a 20 unidades.
¿De dónde sacaron esos números, con 11, 39, y 76 centavos colgando? Además, las comparaciones entre los servicios son muy extrañas. ¿Así que una consulta de rehabilitación vale 5 centavos más que una consulta normal, y una “consulta de genética especializada” es más barata que las otras dos? ¿De dónde salieron esas cuentas, y qué significan?

Me es imposible conocer el origen de esos cálculos, pero sí puedo aventurarme en aclarar su pertinencia. Raúl Castro, como parte de sus reformas económicas, se ha empeñado en una batalla por reducir o eliminar “las gratuidades”, lo cual implica recortar el gasto público y los subsidios (por ejemplo, al “liberar”los productos que antes se vendían por la libreta de racionamiento, o disminuir los comedores obreros), mientras aumentan los impuestos. Resultado: el encarecimiento de la vida, pues no se potencian las fuerzas productivas endógenas que pudieran desarrollar la economía nacional –que no es lo mismo que la economía estatal.
¿Serán estos afiches un anuncio de la política futura?; ¿serán un guiño hacia la futura privatización de la salud, al estilo chino o estadounidense? ¿O serán una amenaza para promover el conformismo, un “mira lo que te estoy regalando, así que no te quejes”?

Pero, como sabe cualquier ciudadano informado del mundo democrático, no existen las gratuidades, sino las compensaciones. Alguien paga siempre por las cosas. No existen hadas madrinas en la economía. No obstante, el pueblo cubano paga dos veces por su salud. Primero, la paga con sus impuestos y con la plusvalía de su trabajo. De hecho, sólo con la diferencia entre el pago que le abona un Estado extranjero al gobierno cubano por los servicios de “colaboración médica”, y el salario real que se les paga a esos “colaboradores”, se cubren los gastos de la salud pública cubana. La misma receta vale para los estudiantes extranjeros de Medicina. Ese día, por ejemplo, me atendieron dos estudiantes de Guyana, que se alegraron mucho porque no las confundí con africanas, a diferencia de la mayoría de los pacientes.

El Estado produce burocracia, corrupción y represión, no riquezas. El Estado no financia al pueblo, sino a la inversa. Es el pueblo el que mantiene las arcas del Estado. Pero ese “mérito” le es escamoteado. Entonces, paga por segunda vez –aunque de forma indirecta, y simbólica, o más bien, usando el símbolo mítico de la “gratuidad”–, cuando le regala su voluntad política al gobierno, y renuncia al ejercicio de sus otros derechos. Y así, como el pueblo cubano tiene una “deuda impagable” (que incluye un matiz afectivo) con el Estado, al cual le debe lo más importante de la vida –o sea, la salud y la educación– debe pagarle, supuestamente, con las actividades (económicas y políticas) del resto de su vida, y por el resto de su vida, “ese favor”. Parafraseando el refrán popular: Cuentas oscuras, conservan la hegemonía.

Ahora voy a poner un ejemplo:

Mi padre trabajó durante más de cincuenta años para este gobierno. Trabajaba incluso desde antes del triunfo de la Revolución. Fue dirigente comunista. Hoy recibe aproximadamente 600 pesos cubanos de pensión estatal, y mensualmente debe pagar casi 100 pesos en la compra de las medicinas del “tarjetón”, que es una tarjeta, hecha de cartón, con la cual se controla la venta de medicamentos a quienes deben recibir dosis periódicas, o de por vida.

Si todo el presupuesto fuera visible, y cuestionable, ya estaríamos en democracia. ¿Por qué no se cuestionan los gastos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y del Ministerio del Interior (MININT), que han inundado de autos nuevos chinos  las calles de La Habana? ¡Ah!… No. Focalizan el gasto social.

Como dice un amigo, ahora todo vale, todo cuesta: la salud, la educación, el transporte, los servicios. Sí, vale todo…, menos mi trabajo.

*David Canela Piña. Nació el 27 de abril de 1981 en Ciudad de La Habana. Estudió en la escuela primaria Fabricio Ojeda y en la secundaria Otto Barroso, ambas en el municipio Habana del Este. Obtuvo la beca para el Instituto Preuniversitario de Ciencias Exactas V. I. Lenin, donde se graduó en 1999. En 2006 se gradúa de la carrera de Letras en la Universidad de La Habana, con una tesis sobre la cosmovisión poética del escritor cubano Raúl Hernández Novás. Ha trabajado como editor, profesor de gramática, especialista literario, y ahora como periodista de medios digitales. Durante siete años vivó en Diez de Octubre, ahora vive en el Municipio Playa.

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