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Partido Médico de la Revolución

Intentos de pintar de rojo al Colegio Médico Nacional de Cuba.

 Por: Eloy A González.
El Partido Médico de la Revolución se crea en agosto de 1959[1], pero durante todo el “Año de la Liberación”, se produjeron no pocos eventos que condujeron a enfrentamientos entre el Colegio Médico Nacional de Cuba y las nuevas autoridades del país.

Un entusiasmo envilecido por la victoria y una dedicación suicida a la naciente revolución y sus líderes, fascinaba a la sociedad en su conjunto. Este extravío colectivo aunado a los despropósitos de una dictadura, que se empleaba a fondo en la represión y el autoritarismo, no permitía ver el alcance del peligro al que la sociedad cubana se encaminada.

Fue entonces que el emperadorcillo de nuevo cuño se le ocurre la idea de hacer un tour  por las provincias orientales; un viaje de buena voluntad para echar a andar la maquinaria propagandística. Un testigo excepcional señalaba sobre este viaje lo siguiente:

El propio dictador invitaba a los dirigentes médicos cubanos para que, conjuntamente con los dirigentes colegiales de enfermeras y de maestros lo acompañasen en una misión de buena voluntad a la Sierra Maestra para, desde el terreno, estudiar la forma de extender los servicios médicos y educacionales a los guajiros de aquellas regiones.[2]

Es interesante que, de los tres aviones que formaban esta caravana, uno de ellos fuera un Constellation de las Líneas Aéreas Chilenas (LAN) que  había puesto a disposición del gobierno revolucionario, en gesto de buena voluntad, el presidente Eduardo Frei.

Un grupo de los miembros del ejecutivo del Colegio Médico  se incorporó al  viaje, este el de buena voluntad. Una extensa descripción de este viaje a la Sierra Maestra  y a Guantánamo puede leerse en el libro arriba citado. [3]
El primer conflicto entre el Colegio Médico Nacional de Cuba y el gobierno revolucionario se produce por la defensa  de  los principios de la inamovilidad médica; en esto acometió el entonces Ministro de Salud, Julio Martínez Páez. Si bien es cierto que el Colegio  Médico aceptó como causa de justificada separación la colaboración en actos delictivos del médico  durante la dictadura batistiana; la organización colegiada exigió que se hiciese siguiendo un expediente administrativo y con garantías al derecho de defensa. Los primeros que atacaron los principios colegiales de la inamovilidad médica fueron la facción pro comunista de los médicos que más se habían beneficiado de esta normativa que, a pesar de los cambios políticos, les permitía mantenerse en sus puestos administrativos y asistenciales. Los mismos que ahora  depuraban en la Facultad de Medicina y en las oficinas administrativas del gobierno hicieron uso de su derecho a la inamovilidad en tiempos de vendavales políticos que no les eran favorables.

Es cierto que el gobierno  revolucionario promovió leyes y dedicó recursos a la salud pública, pero esto no restó protagonismo al Colegio Médico. Esta organización gremial de los médicos cubanos en el año 1959 presentó al  Ministerio  de Salud (Salubridad) para su consideración y aprobación un grupo de proyectos de leyes como fueron: la Ley de Asistencia Hospitalaria, la Ley de Medicina Industrial y la Ley de Medicina Escolar. [4]

En este año de confrontaciones se iniciaron  las campañas sanitarias, previamente coordinadas con  la Oficina Sanitaria Panamericana,  para la ejecución de los Programas de Erradicación del Paludismo y de Control del Aedes aegypti. Por Decreto 709 del 23 de marzo de 1959 se establece la rebaja del precio de los medicamentos, en un 15 % los de producción nacional y en un 20 % los extranjeros. En agosto son incorporados todos los hospitales de los municipios, de organismos autónomos o subvencionados por el Estado al Ministerio de Salubridad y Asistencia Hospitalaria y se crea una comisión técnica asesora para la organización de los hospitales. Se promulga la Ley No.100 de 23 de febrero de 1959 que crea el Departamento de Asistencia Técnica, Material y Cultural al campesino; antecedente de lo que sería  el Servicio Médico Social Rural que se establecería un año después. [5]

Constituido el Partido Médico de la Revolución y teniendo por delante las elecciones del Colegio Médico Nacional previas a su Asamblea general en diciembre próximo; los médicos cubanos, conscientes de que un grupúsculo procastrista amenazaba con el control de esta organización gremial, consideraron oportuno aunar esfuerzo entre los distintos grupos que formaban esta organización.

Los líderes del Colegio Médico sabían que si no se unían podían perder las elecciones e ir debilitados a la asamblea;  acordaron acercarse a los dirigentes de otros grupos dentro del gremio para analizar las amenazas y hostilidad del nuevo gobierno autoritario y sus compinches. Esto dice uno de los gestores:

Del análisis de esas condiciones surgió la necesidad de llevar a cabo una coalición de los partidos “Acción Inmediata” y “Unidad Federativa” los cuales, poniendo a un lado las diferencias de filosofía política colegial, se dispusieron de este a modo a ofrecer un frente solido en defensa de los médicos cubanos y de las organizaciones colegiales. Esta coalición política tuvo  lugar alrededor de octubre de 1959. Una gestión similar acerca del partido médico colegial “Reivindicación Medica’ fracaso con posterioridad”. [6]

Estaba dada una correlación de fuerzas que en apariencia favorecía a la organización colegiada de los médicos cubanos frente a los oscuros propósitos del Partido Médico de la Revolución que se afincaba en el apoyo de la dictadura, el autoritarismo y la represión. Recordemos que frente al Castro comunismo, usted puede disponer de los argumentos más sólidos, los principios más sustentables y los votos…, pero si tiene usted que enfrentar el poder, las armas, la policía política y una represión creciente, de nada sirven los votos. Desde la instauración del proceso revolucionario cubano en el año 1959, los opositores que eran señalados como  batistianos y/o contrarrevolucionarios eran juzgados en Tribunales Populares, condenados, y frecuentemente fusilados sin miramientos.

Los  integrantes del  Partido Médico de la Revolución desde una posición de fuerza y utilizando todo tipo de argucias trataron de ganar unas elecciones que le permitirían controlar una mayoría de delegados a la Asamblea Médica Nacional a celebrase en diciembre de 1959 en Santiago de Cuba; allí serian electos el Presidente  y  la mitad del ejecutivo del Colegio Médico Nacional.

A  pesar de que el Colegio Médico Nacional fue debilitado porque no había logrado incorporar a la coalición al grupo “Reivindicación Médica” y enfrentaban a una  coalición pro castrista arrogante  y perversa; éstos no lograron imponerse.

Debo aclarar en este punto que este grupo denominado “Reivindicación Médica” no estoy seguro de que representaba una buena parte de los médicos cubanos que, dentro del Colegio Médico, se agruparon en el año 1954 como “Renovación Médica” bajo el liderazgo del doctor Arturo Aballí , hijo; aunque bajo la tutela ideológica del doctor Gustavo Aldereguía, conocido comunista redomado.

Los miembros de la claque  procastrista se atrevieron a sacar de prisión a un médico batistiano acusado y condenado para que votara. Extorsionaron al doctor Álvarez Torvo quien, en un giro dramático, renuncia y califica públicamente de contrarrevolucionarios a los miembros del ejecutivo del Colegio Médico. Había sido citado al campamento militar de Columbia donde los doctores Fernández Adán y Machado Ventura lo amenazaron con ser destituido y encarcelado por contrarrevolucionario, fue entonces que firmó un documento que más tarde fue entregado a la prensa.

Las elecciones más importantes serían las del Colegio Médico de La Habana que representaba más de la mitad de los miembros colegiados. Incluyo aquí los datos de estas votaciones por considerar de mayor  interés  en lo que sería el desarrollo de la Asamblea Médica Nacional que se celebraría días después. Los datos aparecen en el libro citado:

El número de electores alcanzó la cifra de 2 223 votantes. Los partidos coaligados “Acción Inmediata” y Unidad federativa obtuvieron 1 135 candidaturas completas; el Partido Médico de la Revolución, 836 y el Partido “Reivindicación Médica”  logro 96. Como el resultado de esas elecciones fue elegido el presidente del Colegio Médico de la Habana el doctor Fidel Aguirre Medrano, vicepresidente el doctor Bernabé Ordaz y tesorero el doctor Jorge Beato Núñez.

En relación a los delegados electos para la Asamblea Nacional  que se llevaría a efecto en Santiago de Cuba en la fecha próxima del 20 de diciembre, y que decidirían en esa Asamblea buena parte de liderazgo de la organización gremial  la distribución del número de delgados quedo así: Partido “Acción Inmediata”: 95 delegados, “Partido Medico de la Revolución”: 92 delegados, Partido “Unidad Federativa”: 29 delegados y Partido “Reivindicación Medica”: 10 delegados. Como los partidos “Acción  Inmediata” y “Unión Federativa” fueron coaligados a los comicios, suman entre ambos 124 delegados teniendo por tanto la mayoría. [7]

En una opinión del Dr. Amado Ledo quien era miembro del comité ejecutivo del Colegio Médico Nacional de Cuba señalaba, en relación a esta etapa, lo siguiente:

…. La falta de determinación política frente a tan grave situación de los destacados presidentes de fraternidades médicas, quienes habiendo sido convocados para requerir de ellos toda una ayuda en defensa de las instituciones colegiales en tan crítica situación, se excusaron de hacerlo porque: “a esto le han dado una lechada roja y ya no se puede hacer nada”. [8]

Observemos que tan temprano como en el año 1959, en una  prestigiosa organización profesional como lo era el Colegio Médico Nacional de Cuba y contando con circunstancias  favorables al  tener una mayoría de médicos colegiados, que no se inclinaba ante la enaltecida dictadura  Castro comunista;  ya el desaliento minaba el ánimo provocando ese efecto devastador en las conciencias cuando un régimen totalitario toma por asalto al individuo y la sociedad.

La apreciación de que el comunismo (la lechada roja) había llegado y que ya no se podía hacer nada, establece el mecanismo que se ha dado en llamar: “de indefensión aprendida o no se puede hacer nada[9] . Solo que en el caso que nos ocupa no fue producto de una exposición continua y prolongada a las políticas de un sistema totalitario. Era muy prematuro y apenas estaba la sociedad superando el primer año de dictadura como para que el desánimo y la aceptación se produjeran.

No había asumido el liderazgo de la nación un gobierno con todos,  porque su intención era y fue la instauración de un régimen totalitario de corte estalinista. Estableciéndose la dictadura, los teóricos de esta consideraron que el proceso revolucionario cubano  se enmarcaba en su evolución, en dos periodos fundamentales[10]. El primero, un periodo democrático (¡?) , popular, agrario y antiimperialista; que fue en  el tiempo que nos ocupa estos eventos que hoy tratamos  : desde enero de 1959 hasta octubre del 1960 . Después vendría un segundo periodo de construcción del Socialismo, donde aún estamos. Lo primero que se hizo de inmediato  y así aseguran fue: iniciar la destrucción del aparato estatal y social burgués. Toda la estructura de la sociedad civil cubana fue  objetivo del totalitarismo que se establecía y que no era sujeto a cambio alguno, como bien sabemos, después de casi seis décadas.

El más perfecto estado de indefensión es aquél que conlleva la renuncia al intento mismo del cambio; temprano, tal vez demasiado, un sector de la sociedad cubana como eran los médicos, entendieron que aquello se pintaba de rojo… y que nada podía hacerse.

Faltaba lo mejor, en realidad lo peor; los eventos que sobrevendrían días después en la Asamblea Médica Nacional de  diciembre del 1959.

©2018








[1] González, E. A. (2018, February 12). El Partido Médico de la Revolución. Retrieved March 6, 2018, from http://medicinacubana.blogspot.com/2018/02/el-partido-medico-de-la-revolucion.html

[2] Amado Ledo, E. (1974). El Colegio Médico Nacional de Cuba y la Revolución Castro Comunista (I ed.). Caracas, Venezuela: Hildo Folgar.

[3] Ibíd., p. 43-50

[4] Ibíd., p. 59

[5] Infomed. (1996). Retrieved from Biblioteca Virtual de Salud, Cuba: http://bvs.sld.cu/revistas/his/vol_1_96/his12196.htm

[6] Amado-Ledo, E, Op.cit., p.62

[7] Amado-Ledo, E, Op. cit., p. 65-66

[8] Ibid,p.67

[9]<!--[if supportFields]> CITATION Mat99 \l 1033 <![endif]--> (Material de trabajo que sirvió para un encuentro de presbíteros de las diócesis de Santiago de Cuba, Holguín, Bayamo-Manzanillo y Guantánamo, 1999)<!--[if supportFields]><![endif]-->. Cuba su pueblo y su Iglesia de cara al tercer milenio. http://www.cubanet.org/htdocs/ref/dis/092799.htm

[10] <!--[if supportFields]> CITATION Rui08 \l 1033 <![endif]-->(Ruiz Hernandez, 2008)<!--[if supportFields]><![endif]-->


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El Partido Médico de la Revolución.

Al triunfo de la Revolución cubana el Colegio Médico Nacional de Cuba era, sin lugar a dudas, la institución gremial más prestigiosa en Cuba. Tenía registrado 6 406 médicos en todo el país, solo en la capital más de 3 000 de sus miembros formaban parte del Colegio Municipal de La Habana, que era el más numeroso e importante. El Colegio Médico había tenido una trayectoria destacada en los años cincuenta cuando lideró el Conjunto  Cívico de Instituciones Cubanas , intento de la sociedad civil cubana para encausar y dar solución al conflicto que se vivía en aquellos años.

También esta institución gremial respondía de manera eficaz a los intereses de los médicos cubanos; en tanto que enfrentó al gobierno de Batista en su intento de establecer un ilegítimo seguro obligatorio de enfermedad. El Colegio Médico logró el restablecimiento de la Ley del Seguro Médico declarada inconstitucional por el gobierno. Una campaña exitosa por la rebaja del precio de las medicinas fue promovida por esta organización. Lucharon contra el gobierno en defensa de  la inamovilidad de los médicos de sus puestos, para que no fueran desplazados por razones políticas, algo que vino después con la Revolución. La institución participó en los congresos de la Asociación Médica Mundial en los años 1957 y 1958; donde promovieron una declaración condenatoria al régimen de Batista por la violación de los derechos de los combatientes antigubernamentales.
Es necesario destacar que el Colegio Médico Cubano gestionaba el desempeño de la Conferencia Médica Panamericana y subvencionaba esta. Promovió la Reunión y Declaración de La Habana de la  Asociación Médica Mundial. El Colegio Médico Nacional recién había inaugurado su admirable sede en el Vedado con un edifico de indudable valor arquitectónico donde no solo estaba la sede de esta organización sino la del Seguro  Médico. El edificio y todos los bienes que ocupaban esta fastuosa edificación, sin dudas,  despertaban el apetito del poder político y la dedicación al latrocinio  del recién estrenado gobierno revolucionario.

Permítanme señalar una relación de las conquistas del Colegio Médico Nacional para tener una idea de lo que se perdió cuando, con la llegada del socialismo, se produjo la debacle social y económica en nuestro país. Al llegar la Revolución y comenzando el comandante a “sacudir la mata’ se habían logrado las siguientes conquistas para los médicos cubanos:

Decreto de Colegiación Médica Obligatoria (1933); Pactos con los Centros Regionales (1940); Ley del Retiro Médico, Banco de Sangre, “Día del Médico (1943-1944); Ley de Colegiación Obligatoria de los Profesionales (1944); Estatutos y reglamentos del Colegio Médico Nacional (1944); Consejos Disciplinarios Nacional y Provinciales (1944). Reglamentos de la Asamblea Nacional y del Básico de los Colegios Médicos Municipales y el Electoral (1945) ; Inamovilidad Médica y puesto doble (1944-1945) ; Ley del Seguro del Médico (1944-1954); y Pabellón Borges en el Hospital Universitario para la atención de los médicos enfermos.[1]

Edifico del Colegio Médico Nacional de Cuba
 y del Seguro Médico en La Habana.
 Confiscado por la Revolución. 

Como parte del control totalitario del Estado, la intervención de esta y otras instituciones por parte del nuevo poder socialista era dedicación engañosa para lograr los propósitos de una revolución, que dijeron ser de inspiración democrática y con apego al derecho, pero que termino siendo un régimen dictatorial e infractor del derecho. El Colegio Médico Nacional debía ser controlado y eventualmente hacerlo desparecer; eso se hizo.
Para lograr el control del Colegio Médico Nacional de Cuba, la dictadura hecho mano de un viejo dispositivo propio de indecorosos conspiradores; el de crear una organización paralela que socave la autoridad y asalte la institución que se quiere destruir. El Colegio Médico, que se regía por mecanismos democráticos y contaba con distintos grupos o partidos de opinión que ejercían sus derechos; vieron aparecer una nueva facción pro revolucionaria o comunista: el Partido Médico  de la Revolución.

Antes de referirme a esta suerte de grupo de choque o brigada de respuesta rápida conformada por médicos pro castristas; debo señalar que esta camarilla tenía sus antecedentes en un grupo pequeño pero muy activo de médicos de inspiración comunista que constituyeron, en el año 1954, el partido “Renovación Médica” logrando poner como tapadera al frente de este grupo al Dr. Arturo Aballi hijo, pero en realidad quien movía los hilos era el Dr. Gustavo Aldereguia. Sin excluir en todo esto el desempeño de fuscos personajes que, aun siendo destacados profesionales médicos, mostraron un desempeño falaz en el orden político y personal; me refiero a los doctores José A Bustamante y Leopoldo Araujo.


Médicos del Hospital Universitario Calixto García que integraron el Ejército Rebelde. Sentados de izquierda a derecha: Oscar Fernández Mell (cuarto), José Ramón Machado (sexto). De pie, de izquierda a derecha: José Ramón Balaguer (quinto), Adolfo Fernández de la Vega (octavo), Rómulo Soler Vaillant (15to), Gilberto González Pérez (16to). Revista Bohemia, 1962. Aun cuando no es una foto de la constitución del Partido Medico de la Revolución, la mayoría de los que aparecen en la foto fueron los gestores y participaron en el mismo.


Es así que siete meses después del triunfo de la Revolución, el 18 agosto del 1959, un grupo de médicos se reúne en el anfiteatro del Hospital Universitario “Calixto García” para constituir el Partido Médico de la Revolución. Se dice que eran jóvenes médicos revolucionarios, pero en realidad el gestor y promotor de este equívoco, creado para socavar la autoridad del Colegio Médico Nacional, fue el Dr. Julio Martínez Páez. Incluyo aquí por su interés ,los gestores y promotores del Partido Médico de la Revolución: Oscar Fernández Mell, José Ramón Machado Ventura, José Ramón Balaguer Cabrera, Oscar García Fernández, Rubén Rodríguez Gavaldá, Jorge Aldereguía Valdés-Brito, Heliodoro Martínez Junco, Creach Creach, Daniel Alonso Menéndez, Robertico Pereda, Jaime Alemañy Martorell, Genaro Suárez Suarez, Mario Escalona Reguera, Yodú Preves, Vidal Yebra, Roberto Guerra, Helenio Ferrer, C. Inglés, Abelardo Bush, Ricardo Portilla, Mariano Valverde, Pablo Resik Habib, Agustín Lage Salceiro, Manuel Álvarez Alonso, Conde Otero, Jacinto Montalvo y muchos otros….(¿?).[2]

Un alabardero del régimen en el artículo que aporta algunos de los datos sobre este engendro malicioso denominado Partido Médico de la Revolución, dice al respeto de su creación: El Partido Acción Inmediata tenía su líder, el Dr. Augusto Fernández Conde vocero del grupo de médicos burgueses y contrarrevolucionarios que pretendían continuar con su hegemonismo en el gobierno del Colegio Médico Nacional, sin reconocer que había llegado una Revolución verdadera donde el poder sería del pueblo y para el pueblo. [3]

En cambio el doctor Fernández Conde afirma sobre este “partido” lo siguiente: con el objeto de apoderarse de la dirección de la clase médica, los médicos perteneciente al “26 de julio” y a otros movimientos revolucionarios unidos a los comunistas y otros disidentes del partido médico colegial “Acción Inmediata”, formaron el Partido Médico de la Revolución” al que obligaron a pertenecer a los que laboraban en el Estado, los Municipios y las Fuerzas Armadas”. [4]

Tal vez antes , mucho antes del advenimiento de la Revolución , un grupo de profesionales médicos ávidos de nombradía y poder; desdeñando la dedicación democrática e institucionalidad del Colegio Médico Nacional de Cuba y su indiscutible influencia , se dedicaron en sórdidas tareas a confabularse contra esta entidad motivados por razones políticas, siendo como eran comunistas agazapados pero militantes  roñosos. Estando al acecho, se sumaron al estreno socialista de una revolución democrática traicionada y atacaron con intrepidez  a la organización de la cual eran parte y se beneficiaban. Probablemente el tenebroso personaje gestor de esta argucia fue el Dr. Martínez Páez, defenestrado y excluido del poder prontamente.

Pero ya estaba formado este grupo de conjurados, nada encubiertos, ahora que eran parte de una revolución triunfante y devastadora desde sus inicios, entregados al protagonismo desenfrenado  de los revolucionarios canallescos; sus intenciones apuntaban a controlar la educación médica superior, como lo hicieron con las depuraciones, y a hacerse del control total del Colegio Médico Nacional de Cuba incluyendo sus bienes que no eran pocos. Sirviendo a un régimen con vocación totalitaria, ellos mismos se hicieron cautivos y convirtieron en tributarios al resto de  sus colegas que miraban con asombro la consolidación de un régimen autoritario. 

Una caterva mínima de médicos cubanos prestigiosos en tanto que profesionales, pero dados a la conjura política pro comunista; sentaron las bases para ser parte de una revolución de inspiración democrática que tempranamente fue traicionada.  Se suman a un grupo que solo busca acabar con una organización gremial y forman el Partido Médico de la Revolución. Fue así que embisten contra el Colegio Médico Nacional y dan cuenta de este de la forma más artera posible.

No, no fueron solo estos médicos  malintencionados; también tuvieron siempre el apoyo del poder absoluto del gobierno y de las organizaciones policiales del Estado que ya empezaban su desmadre represor.

¿Qué hicieron para destruir al Colegio Médico Nacional?...,  es algo que veremos en próximo artículo.

© 2018








[1]Amado Ledo, E. (1974). El Colegio Médico Nacional de Cuba y la Revolución Castro Comunista (I ed.). Caracas, Venezuela: Hildo Folgar.

[2] Jova, R. I. (2011). 50 años después de la constitución y triunfo del partido médico de la revolución. Retrieved February 6, 2018, from http://www.ilustrados.com/tema/13097/anos-despues-constitucion-triunfo-partido-medico.html

[3]Ibidem

[4] Fernández-Conde, A. (n.d.). La Federación Médica de Cuba (1925-1943) y el Colegio Médico Nacional de Cuba (1944-1963).Las luchas y conquistas de la clase médica cubana hasta el advenimiento del castro comunismo en 1959. La clase médica y el Castro comunismo 1965. Citado por E Amado - Ledo en: El Colegio Médico Nacional de Cuba y la Revolución Castro comunista página 62.





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Los médicos pro castristas crean el Partido Médico de la Revolución y se enfrentan al Colegio Médico Nacional de Cuba.

Este fue el más intenso enfrentamiento ideológico según los Castro comunistas dentro de la clase médica cubana; en realidad se trató de consolidar la hegemonía política de una dictadura que se estaba afianzando. Veamos esta opinión oficialista:

Al igual que la Facultad de Medicina, el Colegio Médico Nacional, creado en 1944 como continuador de la Federación Médica de Cuba, será campo donde se producirá la más intensa lucha ideológica dentro de este sector.

Esta poderosa organización gremial que agrupaba a todos los médicos del país, 6 406 registrados en 1958, contaba en su seno con partidos gremiales que representaban los intereses políticos y económicos de sus militantes.

Edificio del Seguro Médico y sede también
 del Colegio Médico Nacional, ambas instituciones 
 desmontadas por el gobierno revolucionario y confiscado. 

Los médicos que habían luchado en las montañas y en las ciudades contra la dictadura de Batista y otras con ideas progresistas, fundaron el Partido Médico de la Revolución con el objetivo de enfrentarlo a los partidos Acción Inmediata y Unión Federativa, controlados ambos en esos momentos por sus miembros más reaccionarios para alcanzar la dirección del Colegio Médico Nacional.
En las elecciones celebradas por la Asamblea General del Colegio en los salones del Club San Carlos de Santiago de Cuba, los días 20 y 21 de diciembre de 1959, en un ambiente caldeado de pasiones en el que se produjo el más violento enfrentamiento ocurrido en la lucha ideológica sostenida dentro del gremio médico después del triunfo revolucionario, es electo presidente del Colegio Médico Nacional el doctor Oscar Fernández Mell, comandante del Ejército Rebelde y secretario general el doctor Jorge Aldereguía Valdés-Brito, que integraban la candidatura del Partido Médico de la Revolución.

Como consecuencia de la pérdida de su papel rector dentro del Colegio Médico Nacional y del desarrollo impetuoso de la Revolución Socialista en nuestro país, sobre todo después de las nacionalizaciones de septiembre y octubre de 1960, se produce un éxodo masivo de médicos reaccionarios al extranjero alentados por la política de los Estados Unidos contra Cuba que alcanza entre 1960 y 1961 la cifra de 1 360 de estos profesionales.

El Colegio Médico Nacional, junto al Gobierno Revolucionario, se enfrentó a la maniobra antipatriótica y desarrolló una intensa política ideológica de incorporación del médico cubano al profundo proceso político-social que vivía el país.


Por acuerdo de su Comité Ejecutivo de 18 de abril de 1966 quedó disuelto el 30 de abril de ese año el Colegio Médico Nacional de Cuba, así como los Colegios Médicos Municipales, producto del desarrollo revolucionario de la sociedad cubana, para pasar a integrar como un solo cuerpo el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud.

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Las depuraciones de profesores en la Facultad de Medicina de la Universidad de la Habana en el Año de la Liberación.

En el año 1959 triunfa la Revolución Cubana, entonces vivimos el Año de la Liberación, en ocasiones nos dicen que aún seguimos liberándonos; ese efecto devastador de una Revolución que no se cansa, a pesar del tiempo, en avasallar a sus gobernados. Con la Revolución llegaron las depuraciones, un proceso de purificación ideológica que alcanzó a toda la sociedad, aunque aquí nos referimos solo a la Universidad como institución y a la Escuela de Medicina en particular. Se depuró sí, y siguieron depurando. Depurar es un verbo que en su connotación socio política significa la acción de  investigar a una institución, los funcionarios o sus actos para conocer sus posiciones políticas e ideológicas y su eventual separación. De manera que la acción trae como resultado un conjunto de personas depuradas y  la faena, depurando, tiene el  sentido de continuidad.

Dr R Grau San Martin
El Doctor Ramón Grau San Martin ocupó la posición de profesor titular de Fisiológica de la Escuela de Medicina de la Universidad de La Habana el 14 de junio del año 1924;  desempeñó su cátedra hasta el 10 de octubre de 1944 en que tomó posesión de la Presidencia de la República. Aunque debió reintegrarse a ella al concluir su mandato el 10 de octubre de 1948 no lo hizo, no obstante lo cual mantuvo oficialmente su cargo, sin cobrar sueldos, hasta 1959. Algo que tenía una indicación más simbólica  y se refería a una de las cuatro cátedras de Fisiología. En realidad no faltaron especulaciones sobre las razones por las cuales, el doctor Grau San Martin en su condición de profesor de Fisiología, no regreso a la catedra al término de su mandato como Presidente de la República.[1]
Cuando comenzaron las depuraciones de los profesores en la Universidad de la Habana, el doctor Grau San Martin pasó por este proceso inquisidor y la sentencia le fue llevada a su casa- choza en Miramar. Esto es lo que una fuente del gobierno describe:

Recién comenzadas las depuraciones, el doctor Grau San Martín fue juzgado principalmente por 2 causales: una cívica y otra administrativa. La primera, por haber concurrido a las elecciones del 1 de noviembre de 1958 como candidato a la presidencia de la República y la segunda, por abandono de sus funciones docentes sin explicación alguna desde el cese de su licencia como primer mandatario de la nación el 10 de octubre de 1948.

Aunque en su expediente administrativo no aparece su separación definitiva ni tampoco en los Boletines Oficiales de la Universidad de La Habana, el doctor Antonio Lancís Sánchez en su biografía del doctor Grau afirma haber estado de visita en su casa, cuando éste recibió en 1959, sin precisar más detalles de fecha, un sobre con dicha separación definitiva. A pregunta de uno de los presentes, de qué haría, contestó el doctor Grau que "ponerla en un marco para que se vea bien por todos" y agregó "ya que para que pudieran expulsarme de ella, yo le di la autonomía a la Universidad."[2]

Las depuraciones de los profesores universitarios fue un evento más dentro de las muchas  acciones encaminadas por los nuevos detentadores del poder en Cuba, para afincarse en el poder; de tal manera que aun están gobernando después de más de medio siglo.

De lo que se trataba era, alcanzado el poder, consolidar un régimen que ya mostraba sus inclinaciones totalitarias y de apego a un estatal socialismo que ocupó el poder de manos de los tiratiros del Movimiento 26 de julio y de las mentes tenebrosas de los líderes del  Partido Socialista Popular. Llegaron a La Habana para tomar todo el poder en breve plazo, sin restablecer los derechos constitucionales, disolviendo el derecho al voto y las elecciones en una consigna: ¿elecciones para qué? y si alguien se atrevía a hacer lo mismo que ya ellos habían hecho, le aplicaron aquello de: ¡¿armas para qué?! Comenzaron un sistemático y rápido desmontaje de las instituciones y de la sociedad civil, que aún bajo la dictadura de Batista, permanecían. Dentro de estas instituciones se apuraron en asaltar la Universidad y desmantelar lo más rápido posible la autonomía Universitaria; promovieron una acelerada politización de la Universidad a fin de evitar inconvenientes, que bien sabía el dictador recién estrenado, le podían acarrear  no pocos problemas.

Escuela de Medicina de la Universidad de la Habana
No es cierto que el régimen demoró largos meses en apoderarse realmente de esa institución educativa y cultural[3]. En enero y abril del año 1959, se promulgan leyes que derogaban otras  y establecían las nuevas reglas del juego de lo  que sería la enseñanza universitaria en el país[4] . ¿Que buscaban la politización de la Universidad?, claro que si, como de toda la sociedad. No les importaba si esa politización conducía a la negación de la universalidad (la búsqueda y el encuentro con el conocimiento universal)[5] ; porque a fin de cuentas ya solo les interesaba que la Universidad fuera solo para los revolucionarios.
El 11 de mayo del 1959 el dictador dio un discurso en la Universidad de la Habana buscando echar a andar, a su antojo, aquella gran institución que había estado cerrada por algún tiempo. Con apremios ideológicos, trasmitió un mensaje optimista de lo que sería su prolongado mandato; dijo que habría grandes cambios, construcciones y reordenamiento de las universidades en el país. Estableció lo que sería el papel de la Universidad en la sociedad, que ya él iba a construir, y lo que se esperaba de estudiantes y profesores.  “Nuestras universidades deben marchar parejamente con la Revolución nacional, con nuestras leyes revolucionarias, con nuestras medidas de justicia social…..,” dijo en ese discurso[6]. La Universidad como tantas intuiciones e individuos tenían que “entrar por el aro

Controlada la Universidad, eliminada la autonomía universitaria y manipulado una parte del  estudiantado, ya exultante, ante una Revolución que revolvía y revuelve las más bajas pasiones, aleja la virtud ciudadana y promueve el actuar canallesco ; todo ello conduciría a los mezquinos ataques personales, la insipiente pero intensa lucha ideológica y el enfrentamiento. Surgieron los actos hostiles de descalificación, traiciones, oportunismo y menoscabo de la dignidad profesoral; que trajeron consigo las depuraciones de profesores y estudiantes universitarios. Las depuraciones y expulsiones de buena parte del claustro de profesorado en la Escuela de Medicina de la Universidad de la Habana fueron particularmente significativas para los propósitos del régimen.

La Universidad de la Habana era una institución autónoma, subsidiada por el gobierno nacional y administrado por un Consejo Universitario cuyo presidente lo era el rector de la Universidad. El Consejo Universitario consistía de los decanos de trece facultades que componían la Universidad. El decano de la Facultad de Medicina era electo por los profesores de la facultad para un término de tres años[7]. No sabemos el número de estudiantes y de profesores de esta facultad en el año 1958 como dato de referencia; tampoco sabemos cuántos de ellos pasaron por los tribunales de depuraciones en el año que los cubanos fuimos liberados.

En el  desmontaje de la institucionalidad y la civilidad que comenzó en el año 1959 ocupa un lugar destacado las medidas encaminadas a eliminar aquellos factores que sustentaban la práctica de la Medicina, la enseñanza de esta  y la organización colegiada de los profesionales médicos en el país. Era pues un obstáculo al poder recién establecido la fuerte presencia de un claustro profesorado  de alto nivel profesional en la enseñanza médica del país, las presencia de tantos médicos colegiados en posiciones administrativas del Estado y la existencia del Colegio Médico Nacional de Cuba. A estas instituciones se le arrojaron con especial inquina.


Considero que la creación del así llamado “Partido Médico de la Revolución” fue un mezquino proceder bien pensado, incluso antes de que bajarande la Sierra. Fue un empeño  bien organizado y de sórdidos propósitos, urdido en las mentes de aquellos médicos- comandantes que  participaron en la guerrita; aun cuando algunos lo hicieron alzándose en los últimos días de esa mal llamada gesta gloriosa.
Tenían que desplazar a un claustro de profesores que no se avenían con los propósitos de una revolución triunfante; pero que ya mostraba la pezuña totalitaria y la inspiración comunista. Entonces, como muchas otras medidas revolucionarias, comenzaron las depuraciones de los profesores de la Universidad.

Para ello se necesitaba una retórica incendiaria, fácil para el momento, donde la crápula se refocilaba calificando, a como diera lugar, a los enemigos en “batistianos”. Como era imposible poner en este saco a tantos, entonces usaron la designación de  “contrarrevolucionarios” y no fue solo eso. Los profesores universitarios pasaron por los tribunales de depuraciones donde eran acusados de: disfrutar de comisiones oficiales, cometer irregularidades en concurso - oposición, rebeldía contrarrevolucionaria, rebeldía ante las nuevas autoridades universitarias, etc. El resultado era la suspensión de empleo y sueldo, se le hacía expediente disciplinario y se expulsaban. De todo esto dice el régimen: se llevó a cabo una amplia depuración de profesores en la Universidad de La Habana, que estaban comprometidos con causas políticas, colaboración con el gobierno de Batista y por faltas morales en la actividad docente e incapacidad científica o pedagógica. [8]

Con el nuevo profesorado fue más fácil emprender la reforma universitaria que pedía el momento histórico que vivía Cuba…, dijeron y fue así. El camino estaba expedito; lo completaba la Reforma Universitaria del 1962. Atrás quedaba una de las prácticas que convirtió al nuevo claustro de profesores universitarios en una entelequia obsecuente al servicio de una ideológica que resultó, y aún resulta, inútil y conculcadora del derecho.

La prestigiosa Universidad de La Habana, su historia e impronta en la sociedad cubana, así como la consistente y notoria Escuela de Medicina; pasaban a ser instrumentos en manos de una dictadura obcecada en formular una política disparatada para una sociedad, que nunca imagino salir de una dictadura para sumergirse en una satrapía prolongada.

Nunca sabremos cuantos profesores universitarios fueron objetos de estas prácticas que negaban el derecho y  discriminaron de manera aviesa a tantos. Pero lo que si podemos asegurar es que aquel planteamiento de hacer de la Universitas cubana el lugar del encuentro con el conocimiento universal, fue trasformado en el aterrador proyecto de hacer la Universidad en Cuba, “solo para los revolucionarios” porque a fin de cuentas lo dicho, dicho esta: “el revolucionario es el escalón más alto de la especie humana” y de ahí pa’ el cielo.


Foto:Médicos del Hospital Calixto García  que integraron el Ejército Rebelde. Sentados de izquierda a derecha: Oscar Fernández Mell (cuarto), José Ramón Machado (sexto). De pie, de izquierda a derecha: José Ramón Balaguer (quinto), Adolfo Fernández de la Vega (octavo), Rómulo Soler Vaillant (15to), Gilberto González Pérez (16to).

16.04.2017©



* Médico Especialista de I Grado en Oncología. Profesor Instructor de Farmacología de la Universidad de la Habana.  Asesor Nacional del Colegio Médico Independiente de Cuba. Columnista del Diario Digital Independiente cubano, NoticubaIntenacional y del Periódico Panorama de Fort Worth, Texas. Contribuye con artículos de opinión sobre Cuba en distintos sitios Web con temas de Salud y DDHH entre otros. Consultor para Gerson Lehrman Group. Ha trabajado como Oncólogo para la Secretaria de Salud del Estado de Tamaulipas, México. Edita el Blog de Medicina Cubana. 




[1] Sánchez, A. L. (1985). Grau. Estadista y Político (Cincuenta años en la Historia de Cuba). (pp 102-104). Miami, Florida: Editora Universal. Citado en: Cátedras de Fisiología y Física Médica. Cuad Hist Salud Pública  n.105 Ciudad de la Habana ene.-jun. 2009

[2] (2009). Cátedras de Fisiología y Física Médica. Cuadernos de Historia de la Salud Pública, (105) Recuperado en 16 de abril de 2017, de http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0045-91782009000100005&lng=es&tlng=es.

[3] Castro, T. D. (2016, November 3). Así cayó la Universidad de La Habana. Retrieved April 4, 2017, from https://www.cubanet.org/opiniones/asi-cayo-la-universidad-de-la-habana/

[4] Sierra, M. C. (2016, March). ¡Cultura? (XXXIV). La Revolución legisla en el 1959 sobre enseñanza universitaria y depuración de profesores estudiantes y trabajadores de la Universidad. Retrieved April, 2017, from http://medicinacubana.blogspot.com/2017/04/la-revolucion-legisla-en-el-1959-sobre.html

Citado de un artículo original del Blog Regresión Cubana.

[5] Campos, P. (2017, February 19). La politización de la universidad es la negación de su universalidad. Retrieved April 3, 2017, from http://www.diariodecuba.com/cuba/1487376663_29049.html

[6] DISCURSO PRONUNCIADO POR EL COMANDANTE EN JEFE  FIDEL CASTRO RUZ, PRIMER MINISTRO DEL GOBIERNO REVOLUCIONARIO, EN EL ACTO DE LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA. (1959, May 11). Retrieved Winter, 2016, from http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1959/esp/f110559e.html 
[7] Amado - Ledo, E., MD. (1974). El Colegio Médico Nacional de Cuba y la Revolución Castro-Comunista (pp. 127). Caracas, Venezuela :  Hildo Folgar . Un recuento personal

[8] Carreño de Celis, Ramón, Fernández Oliva, Berta, & Salgado González, Lourdes. (2009). Detrás de la huella de la Educación Médica Superior. Educación Médica Superior, 23(3) Recuperado en 16 de abril de 2017, de http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21412009000300011&lng=es&tlng=es.

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Cuba: Constitución y triunfo del Partido Médico de la Revolución.

Buscando información sobre las depuraciones de los profesores de la escuela de Medicina de la Universidad de la Habana en los años iniciales de la revolución he encontrado este artículo que, desde una óptica pro castrista anuncia lo que fue la constitución y triunfo del Partido Medico de la Revolución. Coincide esto con la lectura aun… del libro “El Colegio Médico Nacional de Cuba y la Revolución Castro-comunista” con abundante datos sobre  los primeros años de la revolución. Esperamos que aquellas personas que tengan alguna información sobre este tema nos la hagan llegar a la dirección electrónica; en tanto que incluimos aquí este artículo que es una aproximación al tema:

50 años después de la constitución y triunfo del partido médico de la revolución.

Por: Dr. Rodolfo I. Jova  Casañas.*

En la gloriosa Sierra Maestra se luchó no sólo por la emancipación de los pobres, por los desempleados, por los campesinos, por los obreros, sino por todos los cubanos y para llevar a cada hogar la estabilidad, política económica y social tan mancillada por la tiranía batistiana.

Nuestros médicos también jugaron un roll determinante en la lucha armada, se creó la Sanidad Militar en las montañas, siendo su jefe el Comandante Julio Martínez Páez, también se encontraban hermanados en esta tarea los doctores José Ramón Machado Ventura, José Ramón Balaguer Cabrera, Oscar Fernández Mell, Piti Fajardo, Ernesto Guevara de la Serna, Faustino Pérez, Adolfo Rodríguez de la Vega, René Vallejo, Castellón y otros que bajaron de la Sierra con grados de comandante o capitán, no por ser profesionales, sino ganados en el combate contra las fuerzas enemigas.

Médicos del hospital que integraron el Ejército Rebelde. Sentados de izquierda a derecha: Oscar Fernández Mell (cuarto), José Ramón Machado (sexto). De pie, de izquierda a derecha: José Ramón Balaguer (quinto), Adolfo Fernández de la Vega (octavo), Rómulo Soler Vaillant (15to), Gilberto González Pérez (16to).
 Revista Bohemia, 1962
Todos ellos comenzaron su trabajo médico en distintas esferas y un día decidieron junto a otros colegas, sentar las bases políticas y formar un Partido para enfrentarse a la clase médica imperante en el Colegio Médico Nacional donde hacía muchos años agrupaba a una mayoría de médicos con ricas consultas, dueños de clínicas privadas ejecutivos de centros mutualistas pero también, médicos muy ilustres, científicos y personas honestas y revolucionarias que lucharon en la clandestinidad.

Recordamos a los Profesores: Roberto Guerra Valdés, Gustavo Aldereguía Lima, José Ángel Bustamante Olearis, Oscar García Fernández, Federico Sotolongo Guerra, Jaime Alemañy Martell, Mario Escalona Reguera, Rubén Rodríguez Gavaldá y el recién fallecido José López Sánchez y tantos otros, que fueron nuestros profesores y amigos.

El Partido Acción Inmediata tenía su líder, el Dr. Augusto Fernández Conde vocero del grupo de médicos burgueses y contrarrevolucionarios que pretendían continuar con su hegemonismo en el gobierno del Colegio Médico Nacional, sin reconocer que había llegado una Revolución verdadera donde el poder sería del pueblo y para el pueblo.

Es el 18 de Agosto de 1959, en que un nutrido grupo de galenos jóvenes revolucionarios junto a unos pocos profesores y médicos que habían renunciado a sus consultas se incorporaron al quehacer revolucionario, ocupando las plazas de aquellos que abandonaron el país; se reúnen para constituir en el anfiteatro del Hospital Universitario Calixto García el “Partido Médico de la Revolución”. Se eligió su Comité Gestor e integraron el mismo Oscar Fernández Mell, José Ramón Machado Ventura, José Ramón Balaguer Cabrera, Oscar García Fernández, Rubén Rodríguez Gavaldá, Jorge Aldereguía Valdés-Brito, Heliodoro Martínez Junco, Creach Creach, Daniel Alonso Menéndez, Robertico Pereda, Jaime Alemañy Martorell, Genaro Suárez Suarez, Mario Escalona Reguera, Yodú Preves, Vidal Yebra, Roberto Guerra, Helenio Ferrer, C. Inglés, Abelardo Bush, Ricardo Portilla, Mariano Valverde, Pablo Resik Habib, Agustín Lage Salceiro, Manuel Álvarez Alonso, Conde Otero, Jacinto Montalvo y muchos otros que hoy recordamos y que no están ya junto a nosotros .

Cuento esto, porque aunque muy joven (17 años ) comienzo a trabajar como oficinista en el Partido Médico de la Revolución, haciendo las inscripciones de los nuevos miembros que cada día se incorporaban al mismo llevando la documentación, la contabilidad y aprendiendo “cosas nuevas”, sí, cosas nuevas pues oír a estos profesionales hablar del mutualismo integrado, elaborar nuevos estatutos, y reestructurar las Comisión de Moral y Ética, del Colegio Médico Nacional; se imaginarán que sería para ese muchacho todo eso que oía. Se hicieron documentos rectores, reuniones y asambleas por municipios y provincias. En cada municipio donde existía una filial del Colegio Médico Nacional ahí estábamos mostrando los objetivos, las proyecciones y el Programa del Partido Médico de la Revolución y que no eran otros que los contenidos expuestos por nuestro Comandante Fidel Castro en la Historia me Absolverá y que hoy es una realidad en nuestro Sistema Nacional de Salud.

Es así como el 19 de Diciembre de 1959 en los salones del Hotel “Casa Granda” en Santiago de Cuba se efectuaron las elecciones colegiales y fue elegido el Comandante Dr. Oscar Fernández Mell como Presidente del Colegio Médico Nacional, Dr. Leopoldo Araujo Bernal como Vice Presidente, Jorge Aldereguía Valdez-Brito como Secretario.

Fui testigo ese día de un enfrentamiento político donde vi brillar al Dr. Gustavo Aldereguía Lima a Julio Martínez Páez a Machadito y a tantos otros los cuales dejaron en mí, ideas y principios imborrables y los cuales me han servido para conducir mi vida a través de estos 50 años, después de la constitución y triunfo del “Partido Médico de la Revolución”.

Resumen: En la gloriosa Sierra Maestra no sólo se luchó por la emancipación de los pobres, por los desempleados, por los campesinos, por los obreros, sino por todos los cubanos y para llevar a cada hogar la estabilidad, política económica y social tan mancillada por la tiranía batistiana...

*Especialista de II Grado en Administración de Salud. Profesor Auxiliar y Vice Director Docente e Investigación. Hospital Ortopédico “Fructuoso Rodríguez”.

Fuente: Ilustrados



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