Calendario

October 2019
M T W T F S S
« Sep    
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031  
We run various sites in defense of human rights and need support to pay for more powerful servers. Thank you.

Patria

La Patria la estamos perdiendo.


No hay Patria sin virtud,  ni virtud con impiedad.


Las palabras fueron escritas por el P. Félix Varela , “el hombre que nos enseñó a pensar “según José Martí. Ambos no pudieron ni imaginarse que después de 60 años de dictadura, la Patria la estamos perdiendo; ha sido una perdida lenta, corrosiva y dolorosa.

Hoy me encuentro un twitter un mensaje que muestra los límites de la falta de conmiseración y la pobreza moral que asumimos todos los cubanos.

Sabido es que muchos profesionales cubanos, sobre todo médicos,  que dejan las misiones oficiales del régimen son considerados como desertores, separados de sus familiares y condenados a no poder entrar a Cuba durante 8 años. Muchas son las historias de desgarros familiares que provocan estas medidas cargadas de crueldad y odio. Este  es un ejemplo de mensaje desalmado en las redes sociales, el texto dice:
Nada más les digo, la vieja cochina esta de la foto se murió ayer y era la abuela de una doctora desertora de mi barrio , pero no pudo entrar a Cuba porque es desertora y son 8 AÑOS sin entrar aquí porque este país es NUESTRO , así que ya saben no se quejen después…,

Un país, Cuba, donde se ha perdido la compasión, la rectitud se mantiene a distancia. La virtud ha sido desterrada del alma nacional y la iniquidad gobierna  las mentes afiebradas del desconcierto y el deshacer de una nación. Sin un asomo de virtud NO hay Patria , la estamos perdiendo.

Dr. Eloy A González


Continue reading

No estamos para desgastarnos en pleitos, cuando la Patria se desgarra y sucumbe día a día.

Se mantiene y expresa en mensajes ese desanimo que cala tan hondo en el exilio. Hay un desaliento y un dejar a un lado las cosas de la Patria, pero sobre todo hay una dedicación casi suicida a minimizar, desautorizar o arremeter a otros. Parece como que algunos han cambiado de enemigos y ahora encuentran bien atacar a los que en Cuba y fuera de Cuba luchan por sus derechos y se expresan, viajan y hacen una opción preferencial por la Patria. Este artículo, como el anterior, lo encuentro en mi papelería; espero que tenga la misma acogida del anterior…, 

Así escribo en la agonía del destierro.

Por: Eloy A González.

“Heridos, en la agonía del destierro, tan cerca del hueso que no nos parece que cuelga más que de un hilo la vida, ni nos quejamos, ni bajamos la cabeza, ni abrimos el puño, ni lo volvemos sobre nuestros hermanos que yerran, ¡ni se lo sacaremos de debajo de la barba al enemigo hasta que deje nuestra tierra libre! Nosotros somos el freno del despotismo futuro, y el único contrario eficaz y verdadero del despotismo presente. Lo que a otros se concede, nosotros somos los que lo conseguimos. Nosotros somos espuela, látigo, realidad, vigía, consuelo. Nosotros unimos lo que otros dividen. Nosotros no morimos. ¡Nosotros somos las reservas de la patria!”José Martí. Discurso en el Masonic Temple, 10 de octubre de 1888.

Se ha perdido el tiempo y con ello las palabras. Un noble intercambio de ideas sucumbe ante el ímpetu de querer mostrar que lo que pensamos en siempre lo acertado, lo correcto. Hay una espesa niebla de vanidad y desesperanza en este Exilio que día  a día nos consume. Hay una suerte de desgracia colectiva que nos produce tantas congojas y nos lanza al espacio irremediable de la muerte. Hay en fin también, cierta esperanza.

Encuentro en mi papelería un intercambio con un joven empresario cubano radicado en Europa. Esto  se produjo después que apareciera mi artículo intitulado: “A la Patria de una vez. Conmueve ver una mente joven y dispuesta, hablar de Patria. Anhelar un regreso en libertad y convenir que hay que trabajar para ello. Apelar a tantos cubanos que habiendo dejado Cuba,  en realidad Cuba no los dejo a ellos. Interesa ver repetir una frase que es como una obsesión cuando conviene en afirmar que basta ya de exilio; cuando sabemos que el fin del Exilio empieza con la desaparición de un régimen tiránico. Sabido es que no termina un Exilio cuando no se produce el derrocamiento de una dictadura, causa por demás de que hoy nos encontremos en este doliente destierro.

Sí, vivimos en la agonía del destierro. Y no es menester que en medio de un intercambio de puntos de vistas creativo y noble , la contraparte, sin ánimos de contienda, me endose un adjetivo nada favorable y que sumerja sus ideas en palabras en apariencias  animosas. En ocasiones resulta lastimoso pasar del respeto a la irreverencia con argumentos irrelevantes.

A este punto me traen los mismos argumentos que envié como respuesta, que aunque parecen simples, fueron  en su momento una contestación que pedía más que nada la continuidad de un diálogo que nunca pensé que podía interrumpirse. Estas fueron mis palabras:

“Siento y pido disculpas por haber demorado en contestarle lo que usted de  forma amable  me ha hecho llegar después de conocer de mí más reciente artículo.

Comparto con usted los problemas relativos al drama del Exilio. Sobre esto hay muchas reacciones. Todo depende entre otras cosas de cuales fueron las motivaciones por la cuales muchos cubanos salieron de Cuba, la fecha y los eventos que vivieron en Cuba. He visto muy variadas reacciones y algunos ni se molestan en interiorizar el drama del Exilio. He conocido de personas que han salido de Cuba como refugiados políticos y ya aquí no les importa en los más mínimo, ni Cuba ni las decenas de presos y activistas de los cuales un día ellos mismos fueron  parte de ese empeño opositor.

Me alegra saber que usted siendo como es joven y habiendo salido de Cuba en condiciones muy distintas a otros, muestra especial cuidado en atender al drama que conlleva el Exilio, y ve con preocupación cual prolongado se hace lo que resulta ya un triste desarraigo.

Este es con mucho un Exilio demasiado largo y al que  no se pude llegar habiendo vivido más de 50 años. Hace varios años que estamos en este Exilio, aquí en una ciudad de Texas a donde llegamos como refugiados políticos. En ella nos asentamos y un día fuimos a probar suerte en Miami donde residimos algo más de un año. Nos ha ido muy mal…., muy mal. Se ha dicho con cierta certeza de que Miami no es una ciudad amable. No , no lo es. Pero esto es sólo un punto de vista.

En Cuba trabajé en la oposición y cuando no me fue posible continuar allá, vine al Exilio. Visitando una exposición de Arte de Miami, me encontré con una persona con la cual hablé unos 20 minutos; dos días después me había recomendado para que escribiera. Ahí comenzó una práctica, la de escribir, que no ha encontrado descanso. Nunca he recibido remuneración alguna por esta actividad.

Me alegra saber cuando un compatriota le va bien y lleva una vida exitosa en el Exilio; cuando esto sucede es como si me fuera bien a mí. Pero este Exilio para muchos resulta trabajoso.

Es grato saber que este esfuerzo que hago (el de escribir), como otros en completa soledad y caminando por los nada agradables senderos del desamparado y la pobreza, encuentren adecuadas referencias. Dios quiera que la enfermedad que hoy visita el alma no me alcance como para no poder contar con el regreso.

Un abrazo, deseándole todo lo mejor para Ud y su familia, conviniendo que las bendiciones de  Dios le sean propicias.”

Y no hubo más respuestas, el silencio contrajo las buenas intenciones. Así es de complejo esta rara mezcla de Exilio y comunicación irrisoria que se da en estos tiempos.

Que el Exilio sea agonía, muerte lenta y en ocasiones queja y desamparado ; no quiere decir que estemos a merced de la desesperanza y el abandono del fin supremo que es lograr para la Patria  la libertad que ha sido quebrantada. Pero no nos merecemos en esta hora de infortunio, que aquellos que nos son próximos en este destierro , muestren el agresivo puño y se precien de atacar sin el menor asomo de decoro. No estamos para desgastarnos en pleitos de cantina, cuando la Patria se desgarra y sucumbe día a día.

Aún en medio de tanta pena, cuando el peso de los años, la enfermedad y la zozobra suelen minar los espíritus más preclaros de este Exilio. Este se erige en bastión y oposición eficaz en medio de la desesperanza y el abandono. No importa cuan difícil sean los tiempos que hoy vivimos; en cada alma noble entregada a la causa de la libertad de Cuba hay combate y consuelo. Seguimos siendo contrarios eficaces frente a una tiranía que se niega a desaparecer y que la única forma que hay para que desaparezca es recorrer los caminos de la beligerancia y el derrocamiento.

Nos negamos a morir, pero si así fuera; otros llevaran nuestro despojos a la Patria agradecida.  Habrá un regreso  jubiloso con días de regocijo para todos y las sonrisas de los niños serán confundidas con el clamor tardío de los mártires.

Continue reading

A la Patria de una vez.

Nota introductoria: No pocos comentarios me llegan por correo electrónico en los últimos días, donde se muestra un desanimo cada vez más creciente en el Exilio, y decir “hasta aquí” un “estoy cansado’ son expresiones que se multiplican con  opiniones y replicas tratando de convertir la queja en dedicación casi instintiva. Es por eso que he encontrado en mi papelería este artículo que escribí para un periódico local hace algún tiempo  y lo incluyo aquí para que pueda ser leído en línea.
Que el Exilio sea agonía, muerte lenta y en ocasiones queja y desamparo; no quiere decir que estemos a merced de la desesperanza y el abandono del fin supremo que es lograr para la Patria  la libertad que ha sido quebrantada. (Así escribo en la agonía del destierro)

A la Patria de una vez.

A la Patria de una vez ¡A la Patria libre! José Martí.

No podemos desestimar el momento en que nos encontramos los cubanos  de cara a la Historia,- singular e histórico - , supera éste  los intereses de una tiranía incorregible que ve con no poco sobresaltos que la figura cimera: el Sátrapa, se encuentra en el lecho de muerte (1). Ahonda aún más las expectativas el confuso panorama de una nación aparentemente desecha y un escenario internacional proclive a la propia dictadura, que viéndose visitada por la muerte, se aferra a una persistencia construida por el más prolongado oprobio; esto como nunca se ha visto en una nación moderna.

En este Exilio también de agonía, vemos con preocupación como la fe puesta en la libertad se hace ilusoria y el entusiasmo por ella decae, sin que nos preguntemos el porqué de éste postergamiento casi suicida; de este aceptar de que el tiempo y el destierro prolongado nos ha hecho pensar que carecemos del coraje y la capacidad para vivir en la tierra que nos pertenece y a la que un día habremos de regresar.

El Sátrapa está muriendo. Las celebraciones en La Habana han logrado capitalizar el interés político, sobre todo de una buena parte de los lamebotasy alabarderos del régimen, que se han dado cita en la capital cubana para honrar a un déspota enfermo e incapaz de llevar las riendas del Estado totalitario que es hoy nuestra Patria. Más que una celebración, asistimos a un funeral de Estado a priori. El agasajado no está al alcance de los invitados, parte del pueblo servil se muestra contrariado y los ejecutores del poder ponen a funcionar los mecanismos ya establecidos por años, de la sucesión y el continuismo.

Para los que piensas que la muerte del sátrapa promoverá cambios en Cuba, les digo que se equivocan. Los mensajes son claros y no hay contradicción en ellos. Ya se ha producido un proceso de sucesión ordenada, la continuidad de la dictadura Castro comunista y la ideología que le sirve de sustento está garantizada. Los principales funcionarios del régimen lo han declarado: hay y habrá continuidad, no transición. Las libertades que nos merecemos los cubanos, una vez más, han sido aplazadas.

Los cómplices del régimen dentro de Cuba se aprestan a consolidar un gobierno, que en los últimos tiempos ha servido de sostén a una nomenclatura corrupta y despiadada que muestra una dedicación aberrante  por promover el capi-castrismo mientras descarga todo su odio contra la débil y desorganizada oposición interna. Atacada sin clemencia alguna  y desorganizada por los elementos que dentro y fuera de ella promueven su ruina, la oposición  en Cuba no puede aunque se lo proponga, ser un factor de cambio en la actual coyuntura política del país. Para el régimen los activistas de Derechos Humanos y líderes civilistas son los enemigos a los que hay que combatir, humillar y encarcelar. Mientras dure ese régimen jamás la oposición interna será parte de un diálogo nacional, ni será tenida en cuenta en futuras negociaciones con países o bloques de países extranjeros. Admiramos la dedicación de esos hombres y mujeres y sentimos como nuestras sus privaciones y sufrimientos en las cárceles cubanas, pero nos apena reconocer que siendo como son excluidos, vilipendiados y condenados, sólo les queda el camino penitente de los mártires.

De cara a los acontecimientos que hoy tienen lugar en la Isla, los Estados Unidos de Norteamérica han dicho estar en disposición de tratar con las nuevas autoridades cubanas la posibilidad de una transición democrática en Cuba. En respuesta al reciente ofrecimiento sobre diálogo de las autoridades cubanas, han respondido que deben estas estar dispuestas al diálogo con los cubanos, en principio. En realidad no me gusta la palabra transición, en ella se esconden muchas trampas. Si la transición pasa por una apertura económica, diálogo con los EEUU y restablecimiento de relaciones plenas, en tanto que la Dictadura continua en el poder, no nos interesa. Para los cubanos lo que está en juego es vivir en Libertad, construir la Democracia y promover el Derecho. Si cuando se habla de transición se mira hacia el modelo vietnamita o chino, la posibilidad de nuestra libertad se aleja.

El Exilio ha asumido el desorden de nuestras esperanzas. Desunido y en permanente estado de autodestrucción, hoy más que nunca se hace ostensible que la unidad es cada vez más irrealizable. En éste hay elementos que repiten hasta el cansancio, la oscura palabreja de transición. Algunos llegan a admitir que hay una posibilidad real de acercamiento con una tiranía que ha despreciado y atacado al Exilio en todos los órdenes y que no ha dudado en asegurar que éste no tendrá participación alguna en una Cuba futura. ¿Y cuál es esta Cuba futura? ¿La que nos diseñarán los nuevos amos cuando desaparezca el tirano? ¿Esa de capitalismo rapaz y horca comunista? Nos espera más de esta agonía del destierro; ya me veo sumergido en esta tristeza infinita de ver pasar los días entre dime y diretes, polémicas estériles y plazos insuperables donde nuestra libertad y el dolor de nuestros hermanos que hoy sufren en Cuba pasan a un segundo plano. Me niego a considerar que un Exilio hecho de hombres y mujeres que han visto pasar sus vidas entre tantos sobresaltos, penurias y tristezas hoy acepten y vean una vez más la Patria postergada. ¡No podemos aceptar que la Patria sea postergada una vez más!

La realidad es esta, el tirano muere lentamente. Sus funerales están ya ordenados y el proceso de sucesión ya establecido. Este cambio de mando garantizará la continuidad de la mal llamada Revolución cubana. No habrá sorpresas, ni luchas intestinas y menos ajustes de cuentas entre ellos. Los que hoy se aprestan a controlar el poder total en Cuba saben bien que no pueden admitir ni la más mínima lasitud, ni la vacilación, ni el resquebrajamiento de una estructura establecida y convenida desde hace medio siglo. Hay muchas cosas en juego y no están dispuestos a jugarse el Poder. En situaciones como estas la lección de la historia siempre es la misma: hay que despojarlos del Poder.

La idea de que la sociedad cubana y el régimen en su conjunto es una sociedad desecha, no es del todo cierta, como no lo es la idea de que no cuenta con sustento y legitimidad, esto es, su legitimidad. Ahora disponen para mantenerse en el poder con  el apoyo económico y político de un grupo de países que han descubierto un nuevo Socialismo. También el constante apoyo de aquellos países que exhiben una pronta inclinación para al anti norteamericanismo y el terrorismo. Países de viejo estilo comunista que hace tiempo andan desempeñándose como capitalistas de nuevo sello y nostálgicos tercermundistas no faltan en esa deleznable cofradía del odio y el resentimiento político; se alinean con La Habana y le apoyan.

Como buitres carroñeros, todos miran hacia Cuba esperando que cuando sea enterrado el sátrapa comenzará un nuevo festín. Muchos países piensan que lo mejor es estar atentos y en tanto que sea posible participar de la francachela; el sufrimiento de los cubanos nunca les ha interesado. En realidad hay muchos que desde hace tiempo se benefician de la explotación de los cubanos, en una económica mixta que ha permitido que el régimen se sostenga. También esperando la carroña están los nuevos aliados del régimen y aquellos menos aliados, que esperan que los nuevos jerarcas les atraigan al convite que se ve venir; si es que deciden por hacerse mitad capitalistas y mitad comunistas. Del pueblo cubano ni les hablo, esos no cuentan, como no sea que de una vez y por todas lo hagamos protagonista de su destino, y para eso se necesita una sola cosa: combatir.

No nos queda más opción que la de unirnos. No hay otra elección frente a una dictadura incorregible que amenaza con un continuismo de sometimiento y represión, que el de la lucha paciente y tenaz, sin ostentación ni intransigencia constante. Esa que requieres de grandes sacrificios aun con riesgos de muerte. Aceptemos las  contingencias de la lucha y dediquémonos a la preparación previa para hacer lo único útil y valedero frente a una tiranía prolongada: buscar su derrocamiento.

Por demasiado tiempo hemos sufrido impacientes bajo la opresión comunista. Ya es hora. ¡A la Patria de una vez. A la Patria libre!


(     (1) El artículo fue escrito en los días en que el sátrapa enfermo se debatía entre la vida y la muerte (2006) como se ha podido saber más tarde.

Continue reading